Primera derrota del Real Valladolid

Tres jugadores del Pucela presionan a Amath

Perdió 1-0 en casa del Tenerife, tras encajar el gol de Carlos Ruiz justo antes de llegar al descanso.

El Real Valladolid encajó este sábado en Tenerife el primer revés de la temporada al perder por 1-0 en el Estadio Heliodoro Rodríguez López, la primera derrota que le deja con los siete puntos con los que llegó a Canarias tras la cuarta jornada de la Liga 1I2I3.

 

El partido ante el C.D. Tenerife tiene un análisis sencillo. En la primera mitad el Real Valladolid llevó el ritmo del partido y dejó en blanco al Tenerife. Dispuso de una acción clarísima para marcar que el colegiado dejó en nada por una decisión muy polémica y una ocasión muy clara para marcar en el minuto 43, en la zurda de Iban Salvador, que desbarató Dani Hernández con una estirada sobresaliente.

 

Pero en la última jugada de la primera parte, el Real Valladolid encajó en un córner el gol de la derrota. Suso botó el saque de esquina y el central Carlos Ruiz, entrando en carrera desde atrás y sin marca, cabeceó de forma inapelable a la red.

 

A partir de ahí, el partido se acabó para el Pucela. Podría decirse que para el Real Valladolid la primera parte, en la que había hecho más méritos para marcar su rival, se acabó en el minuto 44. Y ahí empezó la segunda mitad para el Tenerife, porque a raíz del gol, el Pucela fue poco a poco a menos y acabó sacando la bandera blanca en el Estadio Heliodoro Rodríguez López.

 

En los primeros minutos de la reanudación, el Real Valladolid intentó adelantar líneas para llegar al área de Dani Hernández, pero el Tenerife salió de la caseta con las ideas muy claras y con una buena aplicación, salidas rápidas a la contra y pérdidas de tiempo cuando había lugar, ató en corto la victoria.

 

La entrada de Drazic, Raúl de Tomás y Sergio Marcos, por Iban Salvador, Jose y Mata en un intento de dar un giro radical al ataque vallisoletano no surtió efecto alguno y los minutos se fueron consumiendo poco a poco, con un Pucela que fue languideciendo, consumido entre la impotencia de no saber cómo revertir la situación y el agotamiento físico y mental.

 

Para el final de la crónica queda una jugada que debió ser decisiva: en el minuto 21, Álex López presionó al último defensa, Jorge Sáenz, le robó el balón y cuando se fue a por Dani, fue agarrado por el central chicharrero de forma instintiva para evitar que la pifia acabara en gol. La tarjeta roja era de libro, pero Arcediano Monescillo cerró en falso la falta con una simple amarilla. Una acción que dará que hablar, aunque realmente tenga poco que comentar: el colegiado se equivocó. Sin más, ni menos.

 

El próximo sábado, a partir de las 18 horas, ante el UCAM Murcia, el Pucela tendrá ocasión de volver a levantar la cabeza.