Presencio ya ejerce en el grupo de concejales no adscritos del Ayuntamiento de Valladolid

Jesús Presencio, en el grupo de no adscritos, sentado delante de la portavoz de su anterior partido, Pilar Vicente. J.P.

El ex concejal de Ciudadanos volvió a sentarse separado de la portavoz de su anterior partido y contó con varias intervenciones breves en cada una de las mociones del Pleno Municipal.

Jesús Presencio ya es historia en Ciudadanos Valladolid, al menos a expensas de que puedan fructificar las reclamaciones que tiene puestas hacia su partido para volver a ser admitido. El todavía concejal, ya que no ha entregado su acta ni por ahora ha dejado ver su intención de entregarla tras ser descubierto ebrio al volante en agosto, motivo por el que fue expulsado, hizo patente así en el Pleno Municipal de este martes su ruptura definitiva con el partido naranja.

 

Y es que Presencio se sentó con total normalidad en su asiento en el Salón de Plenos –ya en la última sesión hizo lo propio, obligando a la portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, a sentarse detrás de él-, pero su situación no era la de anteriores ocasiones. De hecho, ya lo hizo ver el alcalde, Óscar Puente, antes de arrancar la sesión.

 

“En todas y cada una de las mociones, antes de entrar al debate, Jesús Presencio tendrá una intervención de dos minutos y medios como parte del grupo de concejales no adscritos”, hizo ver el primer edil. Se trata de la mitad del tiempo que tendría cualquier otro grupo municipal del Ayuntamiento, un privilegio que se pierde al no formar parte de ninguno de ellos.

 

PRIMERA INTERVENCIÓN

 

Y desde luego, la primera participación de Jesús Presencio como parte del mencionado grupo de concejales no adscritos no decepcionó… o sí. Uno de los primeros temas del Pleno se refería a una posible adhesión del Ayuntamiento de Valladolid al documento ‘Por el futuro de todos’, firmado por varios partidos de las Cortes de Castilla y León para dejar patente una postura en contra del independentismo catalán. Y allá que fue Presencio, gastando apenas treinta segundos para decir que “estaba de acuerdo” con la propuesta del PP.

 

“No sé si habré consumido mi tiempo”, dijo, lo que soltó varias risas en la sala. En las consiguientes intervenciones se ciñó al espacio de tiempo que le había sido designado, para todas y cada una de las mociones. El Ayuntamiento de Valladolid estrena así su grupo de concejales no adscritos desde este 1 de diciembre.