Presencio pide disculpas por su “incidente puntual” pero no renunciará por ahora como concejal

Jesús Presencio, en un Pleno Municipal. A.MINGUEZA

El concejal de Ciudadanos Valladolid habló por primera vez de manera pública tras su positivo por alcoholemia hace más de dos semanas en el Pleno Municipal del Ayuntamiento.

Nada que decir, o más bien poco. Jesús Presencio se enfrentó este martes de manera pública al Pleno Municipal del Ayuntamiento de Valladolid, primera ocasión en la que hacía declaraciones tras su positivo por alcoholemia de hace dos semanas y por el que deberá prestar declaración ante un juez el próximo 17 de septiembre. Y sus palabras fueron escasas, casi inexistentes. De hecho, fue su compañera de bancada Pilar Vicente, nueva portavoz de Ciudadanos en detrimento del propio Presencio, quien se encargó de defenderle ante puestos públicos, medios de comunicación y público asistente.

 

Dado el calado de la situación, hasta el alcalde Óscar Puente decidió prestar la palabra a dos miembros de un mismo partido en una misma moción para que Presencio pudiera defenderse. Y lo hizo, pero de forma breve. “Siempre pensé que tenía que ser aquí donde tuviera que defenderme”, hizo ver para excusarse por no haber hablado hasta ahora. Y poco más. Disculpas por el “incidente puntual” y asegurar que, por ahora, no va a renunciar al acta de concejal.

 

El debate que precedió esta situación, por el contrario, sí fue intenso. Con cinco partidos políticos en la discusión no podía ser de otra manera, aunque la postura de todos ya estaba bien clara. Valladolid Toma la Palabra, PSOE y Sí se Puede querían forzar la dimisión de el del partido naranja, PP aseguraba que debía ser Ciudadanos quien tome la decisión y Pilar Vicente optó por mostrar el arrepentimiento de su grupo mientras Presencio callaba con cara de circunstancias a su lado. Fue entonces cuando se formó el ‘toma y daca’.

 

“Parece mentira que hablemos de regeneración y luego en cuanto tenemos el acta de concejal, no digamos nada”, empezó la portavoz de Toma la Palabra, María Sánchez. Charo Chávez, de Sí se Puede, hacía ver que “un representante público no puede apartar la vida privada” del todo. Y era el momento de la defensa.

 

“Hubo error de Jesús Presencio, sí lo hubo, pero esperaremos a la decisión judicial”, explicó Pilar Vicente, a modo de escudo de su compañero. Así, habrá novedades a partir del 17 de septiembre, cuando Presencio declare ante un juez. La conclusión, vista la defensa, es que no habrá renuncia y el tema seguirá en el candelero unas semanas más.

 

DEBATE PARALELO

 

Como al final la moción presentada por los tres partidos que ‘acusaban’ al de Ciudadanos hablaba de responsabilidad pública, fueron varios los debates paralelos que saltaron a la palestra, entre ellos la supuesta renuncia de Presencio a su sueldo de concejal que, al final, tampoco se ha dado desde que es edil. Y volaron argumentos duros.

 

“Parece mentira, está defendiendo más el Partido Popular a Presencio que su propio partido”, esgrimió Pedro Herrero, del PSOE, señalando a la bancada popular. Jesús Enríquez repitió el discurso que ha mantenido su grupo desde que se tuvo conocimiento del caso Presencio; la vida pública se separa de la privada y debe ser Ciudadanos quien decida si le cesa o no.

 

Así las cosas, se votó la moción de manera definitiva, después de la nombrada intervención de Presencio en la que pidió disculpas con la boca pequeña. Quince votos a favor –ocho del PSOE, cuatro de Toma la Palabra y tres de Sí se Puede-  y doce de abstención –diez del PP, con dos concejales ausentes y dos de Ciudadanos, “a modo de disculpa”. ¿Y de qué sirve la votación? A efectos prácticos y legales, de nada, ya que debe ser Presencio el que dimita. Pero esto será solo si él quiere.

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