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Preocupación por las dudas de Portugal sobre la línea férrea Aveiro-Salamanca

Ana Pastor, en la inauguración de las obras de la línea Medina - Salamanca (Foto: Félix Rivas)

El Gobierno luso tenía que haber anunciado sus planes a mediados de diciembre. La RIET teme que se decante por la conexión Sines-Madrid a pesar de que la vía salmantina tiene apoyo de España y es la salida a puertos del Norte ibérico que mueven 15 millones de toneladas.

Los planes del Gobierno de Portugal en torno a la conexión ferroviaria Aveiro-Salamanca que permitirá la conexión de todos los puertos del Norte de la península con Francia están generando una importante inquietud en las organizaciones transfronterizas. El ejecutivo de Passos Coelho ya tendría que haber anunciado sus prioridades en materia de infraestructuras ferroviaras, pero no solo no lo ha hecho, sino que parece que se decanta por el desarrollo de la línea Sines-Madrid por Extremadura

 

Hace unos meses, en noviembre, este medio informó sobre el plazo que se había dado el Gobierno portugués para anunciar si invertía o no en las dos conexiones ferroviarias que considera prioritarias. Entonces, el secretario de Estado de transportes, Sergio Monteiro, anunció la creación de una comisión de expertos que analizaría qué infraesctructuras eran prioritarias para el país vecino, y que sus conclusiones se conocerían antes de acabar el año 2013. Sin embargo, nada se ha sabido, salvo que los guiños del gobierno portugués apuntan a un favoritismo hacia la línea Sines-Madrid. Así lo hicieron ver meses atrás tanto el presidente de la república, Cavaco Silva, como el jefe de Gobierno, Passo Coelho.

 

Por este motivo, el próximo 14 de marzo, los dirigentes políticos y empresariales de la Red Ibérica de Entidades Transfronterizas, RIET, de la que forman parte instituciones salmantinas como la Diputación o Confaes, se reunirán con el coordinador de la Red Transeuropea de Transportes de la Comisión Europea, el italiano Carlo de Grandis, en Viana do Castelo, ciudad de la que es alcalde el actual presidente de la RIET, José Maria Costa.

 

Se trata de un encuentro para conocer el estado de la decisión de Portugal y también para dar a conocer la importancia de esta infraestructura. Los puertos del Pais Vasco, Galicia, Cantabria, Galicia y los portugueses de Viana do Castelo, Leixões (Oporto), Aveiro y Figueria da Foz descargaron juntos más de 15 millones de toneladas totales de mercancías, según datos oficiales de 2012. En España, en los puertos de Euskadi, Cantabria, Asturias y Galicia se descargaron más de 2,5 millones de mercancías totales, en 2012, cerca del 30% del total de mercancías descargadas en todos los puertos españoles.

 

Esto dejaría a Salamanca en una buena posición como eje del transporte ferroviario, que es precisamente una de las apuestas más claras del Ministerio de Fomento, que quiere aumentar el volumen de mercancías que se mueven por tren. El apoyo de Fomento a esta línea no presenta ninguna duda porque recientemente la ministra Ana Pastor ha visitado las obras de electrificación del tramo Medina-Salamanca y está en marcha la inversión necesaria para completar la línea hasta la frontera. Sin embargo, si Portugal decide priorizar otras infraestructuras, no solo ralentizará esta, sino que perjudicará una inversión por la que sí ha apostado España.

 

El desarrollo de la línea Aveiro-Salamanca cuenta con todos los condicionantes para salir adelante, salvo el plácet de Portugal. Forma parte de la Red Transeuropea de Transportes, que la considera fundamental para el movimiento de mercancías desde Portugal a Francia; por este motivo, cuenta con financiación, incrementada por el hecho de ser una inversión transfronteriza. Y el pasado mes de octubre, los secretario de Estado de Portugal y España firmaron un acuerdo con el Comisario Europeo Slim Kallas en el que se recoge dicha línea por Aveiro, además de la de Sines. La preocupación de la RIET es que aunque la línea esté recogida en el Red Transeuropea de Transportes, su ejecución se ralentice, priorizando otras líneas, en vez de desarrollarlas simultáneamente, como sería coherente para la cohesión de la fachada Atlántico.