Preocupación en el BM Aula Cultural por la lesión de Lulu

La guardameta canaria pasará nuevas pruebas médicas esta semana para evaluar el estado de su rodilla.

El entorno del CD Balonmano Aula sigue muy preocupado de la evolución de la lesión de su guardameta tituar, Lourdes Guerra. Hay que recordar que la canaria caía fulminada mediada la segunda parte en el último partido ante Zuazo después de una parada a un lanzamiento del conjunto vasco y en la grada del Miriam Blasco se temió lo peor.

 

Lulu tuvo que ser retirada inmediatamente de la pista vallisoletana por sus compañeras de equipo con fuertes dolores en su rodilla y fue trasladada de urgencia al hospital, donde se la realizaron las primeras pruebas diagnósticas.

 

Como consecuencia de la inflamación en la zona, los doctores que la atendieron en primera instancia en la noche del sábado concluyeron que aún era pronto para evaluar los posibles daños de ligamentos o meniscos de la maltrecha articulación y que una vez que la zona volviese a la normalidad realizarían nuevas pruebas para confirmar el daño sufrido por la rodilla de Lulu.

 

Dos días después de sufrir la lesión, la portera canaria sigue guardando reposo en su domicilio a la espera de que la inflamación disminuya y los médicos que la están atendiendo, puedan decidir cuándo sería más conveniente continuar con las pruebas médicas que den el diagnóstico final. Una incertidumbre que continuará a lo largo de esta semana, cuando Lourdes Guerra regresará al centro hospitalario para que se la realicen nuevas pruebas diagnósticas.

 

Pese a todo, Lulu está tranquila. La canaria ha señalado que “aún es pronto para hacer valoraciones prematuras y aunque tengo muchos dolores y la rodilla la tengo muy inflamada soy optimista en que la lesión pueda quedarse sólo en un susto”.

 

Sin embargo, Guerra es consciente de que su lesión puede apartarla de las pistas durante un tiempo. “Cuando los médicos me vieron por primera vez, me comentaron que tal y como se había producido la lesión, los meniscos y los ligamentos podrían estar 'tocados'. Yo sentí como la rodilla se me clavaba tras la parada y al intenter levantrame del suelo noté como se me quedaba bloqueada al intentar incorporarme. Noté un 'chasquido', aunque no quiero hacer juicios antes de que los médicos  den su diagnóstico definitivo”, añadió la guardameta canaria.

 

Esta semana tanto la jugadora del BM Aula como el propio club podrían saber de manera definitva el alcance de la lesión. Un percance mayúsculo para un equipo en pleno crecimiento en la máxima categoría del balonmano femenino nacional. 

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