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Posible condena de dos años para un hombre por cobrar 16.000 por una reforma que no llegó a ejecutar

Los dueños tuvieron que alquilar una vivienda ya que los únicos trabajos en la casa situada en Laguna de Duero fueron de demolición y el inmueble quedó inhabitable.

La Audiencia de Valladolid celebrará juicio este próximo miércoles, 4 de junio, contra un hombre con iniciales M.G.M. acusado de un delito de estafa, ya que, presuntamente, fue contratado para ejecutar la reforma de una vivienda y, sin embargo, se quedó con los 16.000 euros de anticipo pese a que los únicos trabajos realizados fueron de demolición, con lo que el inmueble quedó inhabitable.

 

En su escrito de calificación provisional de los hechos, el Ministerio Fiscal solicita para el encausado una pena de dos años de prisión, multa de 1.440 euros y el pago, en concepto de responsabilidad civil, de 16.600 euros en favor de la pareja propietaria de la vivienda más los gastos derivados del alquiler de la nueva residencia que tuvieron que afrontar y del guardamuebles, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

En el juicio se analizarán hechos que se remontan al 26 de julio de 2011, cuando el acusado y los propietarios de la vivienda, sita en la avenida de la Libertad de Laguna de Duero, suscribieron un contrato en virtud del cual el primero se comprometía a realizar unas obras de reforma en la misma, las cuales debían ejecutarse en un plazo de cincuenta días, ya que la familia, por la naturaleza de los trabajos, debería dejar de residir allí hasta su conclusión.

 

El procesado, para generar mayor confianza en su solvencia profesional, afirmó formar parte de una sociedad inexistente y, siempre según la tesis de la acusación pública, nunca tuvo la intención de llevar a cabo los trabajos, ya que no disponía de medios materiales ni humanos para afrontarlos, y su pretensión era la de hacerse con el dinero que en concepto de anticipo --el importe total pactado superaba los 37.000--le entregaron los propietarios de la vivienda.

 

Así, una vez que tuvo en su poder 16.600 euros, que nunca destinó a la compra de materiales, abandonó la obra en la vivienda, donde fundamentalmente, a través de un operario que contrató de forma irregular, efectuó trabajos de demolición, con lo que el inmueble quedó en un estado inhabitable que obligó a los contratantes a alquilar otra residencia y un guardamuebles.

 

Los trabajos de demolición causaron incluso desperfectos en un inmueble colindante, con riesgo de desprendimientos.