Portugal multará con 300 euros por circular mal por las rotondas

Rotonda en un caso urbano.

Una reforma en el código de circulación del país vecino prohíbe circular por el carril exterior en una rotonda salvo si es para tomar la primera o segunda salida. La norma entra en conflicto tanto en el uso como en la regulación que rige en España.

ATENTOS A LOS CAMBIOS

Además de la circulación en rotondas, desde el 1 de enero en Portugal está permitido conducir y atender el móvil si lo hacemos con auriculares, siempre y cuando sea de un único casco. También se modifican las tasas de alcohol para los conductores noveles, los taxistas y profesionales del transporte, conductores de vehículos con mercancías peligrosas, de transporte escolar o de niños; además, y aunque el límite se mantiene en 0,49 g/l, los conductores que den a partir de 0,2 serán multados con 250 euros y un mes de carné, y para los que superen la tasa la multa sube a 500 euros y dos meses de carné. Los límites de alcoholemia en Portugal han sido siempre mucho más relajados que en España.

 

Pero el cambio más grande es para las bicicletas, que pasan a tener prioridad sobre el resto de vehículos a motor, están autorizados para circular dentro de los carriles y no solo por los arcenes; para adelantar a una bicicleta, los demás vehículos deben reducir su velocidad, separarse 1,5 metros y hacerlo por el carril contrario, como harían con cualquier otro vehículo.

 

Además, se establecen en las ciudades zona de coexistencia, en los que peatones y vehículos pueden compartir el espacio con una velocidad máxima de 20 km/hora.

Desde el pasado día 1 de enero, en las carreteras de Portugal rige un nuevo código de circulación que incluye varios cambios importantes, como la reducción de la tasa de alcohol para conductores profesionales y sin experiencia, la circulación de las bicicletas como cualquier otro vehículo por las carreteras o el hecho de que se permite circular atendiendo el móvil con sistemas auriculares si se usa solo en uno de los oídos. Pero una de las novedades choca en cierto modo tanto con la normativa española como con el uso habitual de los conductores españoles: la circulación por rotondas.

 

El nuevo código de circulación ha aprobado una normativa muy específica para circular en rotondas, que se resume en la prohibición de hacerlo por el carril exterior salvo si es para abandonar la rotonda en la primera o segunda salida tras incorporarnos; si vamos a salir más adelante, debemos circular por la izquierda y solo tomar la derecha para salir y una vez hemos superado la salida anterior a la que pretendemos coger. La norma viene acompañada de un régimen de sanciones, de entre 60 y 300 euros, por infracción.

 

La regulación que ha adoptado Portugal para la circulación en las rotondas. sobre la que ha informado la DGT en su revista, choca en algunos puntos con la española, y con la costumbre de los conductores nacionales. Según el código español, si la rotonda es interurbana hay que circular siempre por la derecha y si está en zona urbana podemos usar el carril que sea más adecuado al destino que vamos a tomar, pero siempre respetando una máxima: tiene prioridad el que está circulando dentro de la rotonda.

 

Para salir, si nuestra salida está a la derecha, hay que entrar a la glorieta por el carril externo y permanecer en él hasta que salgamos; si vamos a seguir recto de nuevo hay que entrar a la rotonda circulando por la derecha y señalizar que vamos a salir una vez superada la salida a la derecha; y solo si vamos a girar a la izquierda o a dar la vuelta habrá que entrar por el carril del interior, nos mantendremos en él y solo cuando se acerque nuestra salida nos pasaremos a la derecha.

 

Esto supone que, por legislación o por costumbre, muchos conductores españoles pueden verse circulando por el carril exterior de una rotonda de manera irregular. Especialmente en rotondas urbanas, donde en España está permitido hacerlo tanto por el exterior (lo que prohíbe en algunos casos Portugal) como por el interior, ya que se puede hacer por el carril más adecuado a nuestro destino. Y más todavía en rotondas interurbanas, donde al margen de la norma, es frecuente hacerlo de manera diferente a lo que indica el reglamento de circulación por pura costumbre, y se da el caso de que pitamos a conductores que sí están circulando correctamente. Motivo que, seguramente, está detrás del cambio normativo que ha hecho Portugal y que, quizás, España podría animarse a aplicar.