¿Por qué se utilizan ratones en los estudios científicos?

Los ratones han convivido con la especie humana durante miles de años y desde hace más de medio siglo los científicos los emplean como modelo de estudio para las enfermedades humanas pero ¿qué los convierte en tan indispensables en los laboratorios?

En el sitio 'www.seresmodélicos.csic.es' del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) aclaran que el ratón se utiliza como modelo en muchos campos de la investigación biomédica entre los que se encuentran enfermedades cardiovasculares, diabetes, trastornos neurológicos o cáncer, etc. En esta web se puede encontrar información sobre el ratón doméstico (mus musculus) pero también sobre otras especies muy usadas en el laboratorio como bacterias, levaduras, plantas, gusanos, peces o moscas.

 

Según explica a Infosalus Ricardo Martínez, neurocientífico del CSIC e investigador del Instituto Cajal, entre los aspectos más complejos de la investigación con animales se encuentra la extrapolación a humanos de los resultados científicos y la ética asociada a su uso en el laboratorio.

 

Estos dos aspectos se interrelacionan ya que, según señala Martínez, el uso de animales más parecidos a la especie humana como los primates no asegura que los resultados obtenidos sean más válidos en los humanos que aquellos que se descubren en roedores y a la vez genera unos mayores compromisos éticos y económicos asociados a salvaguardar los derechos de unos animales más evolucionados.

 

TRES ASPECTOS CLAVE EN EL USO DE RATONES

 

El neurocientífico señala que la estructura orgánica básica en ratones y humanos es la misma a pequeña escala. "Es como comparar un seiscientos con un mercedes último modelo, ambos coches poseen circuitos semejantes aunque son distintos en gran medida", aclara Martínez con humor.

 

El investigador del CSIC describe a grandes rasgos los tres factores que han convertido al ratón de laboratorio en el modelo animal más empleado en la investigación científica:

 

1. Ética: cuanto más evolucionada está la especie animal utilizada en los estudios científicos más conflictiva en términos éticos es su participación. El uso de animales más cercanos a la especie humana como es el caso de los primates tampoco asegura que los resultados sean extrapolables.

 

2. Cuestiones económicas: una mayor complejidad de la especie supone una mayor complejidad de las instalaciones y los cuidados implicados en el mantenimiento de los animales. De ahí que en lo que se refiere a roedores, se prefieran los ratones a las ratas, ya que tienen un menor peso y sus colonias se mantienen mejor.

 

3. Capacidad reproductiva: cuanto más evolucionada está la especie más complejo es su mecanismo reproductivo, más tarda en generar crías y éstas en crecer. Esta rapidez al procrear también convierte a los ratones en más útiles en lo relativo a crear individuos genéticamente modificados y desarrollar modelos animales de las enfermedades humanas.

 

Según explica el neurocientífico, siempre que es posible se utiliza la investigación en cultivos celulares (in-vitro). Sin embargo, Martínez señala que los resultados no pueden extrapolarse a los humanos hasta que no se estudian en un modelo animal vivo en el que los mecanismos moleculares analizados puedan estudiarse en relación al ambiente celular natural en el que se producen interacciones con otros sistemas orgánicos.

 

CONDICIONES DE VIDA

 

"Si no se emplearan modelos animales no se podría avanzar en generar nuevos  conocimientos científicos y médicos", afirma el investigador, que alude a otros modelos animales muy empleados por su rapidez reproductiva y un uso avanzado en el laboratorio como el pez cebra y la mosca del vinagre.

 

Para asegurar que las condiciones de vida de estos animales sean las mejores posibles existe una reglamentación europea y española al respecto. Esta normativa
es muy estricta y no sólo protege al animal sino que hace posible que los resultados sean comparables entre los laboratorios a nivel internacional.

 

Entre las características que se controlan en la experimentación en animales se encuentran el número de animales por recinto, la regulación del ciclo luz-oscuridad, condiciones de temperatura y humedad, cuándo se renueva el aire o estudios serológicos que muestran el estado físico del animal.

 

"Se estudian las condiciones óptimas para que los animales estén lo mejor posible y llegado el caso se sacrifican en condiciones humanitarias", explica el investigador del CSIC.

 

Además, para realizar este control y cuidado sobre los animales existen cuidadores y responsables que no sólo velan por los animales sino también por la salud del personal del laboratorio para evitar posibles zoonosis, enfermedades que se transmiten de los animales a las personas.