¿Por qué no gobernará el Partido Popular en Valladolid? Las claves de una victoria insuficiente

Jesús Julio Carnero, Javier León y Ramiro Ruiz. A.MINGUEZA

Aunque sea un contrasentido, la victoria del Partido Popular en Valladolid es una derrota en toda regla. No gobernar supone un serio revés para una organización que ha sufrido un severo retroceso en las urnas. ¿Por qué?

El Partido Popular de Valladolid sabe a lo que se enfrenta elección tras elección. Solo le sirve sumar 15 concejales para gobernar porque todo lo que no sea llegar a esa cifra supone la posibilidad palpable de quedarse a las puertas de la gobernabilidad, absorbido por los pactos de izquierdas. Ya le ocurrió a Javier León de la Riva en 1991 cuando, como en esta ocasión, el PP de Valladolid fue el partido más votado pero una alianza entre socialistas y comunistas le envió a la oposición porque solo obtuvo 13 concejales. Hasta el 95 no logró la mayoría absoluta que revalidó en 1999, 2003, 2007 y 2011. La última vez sumó 17 concejales para consolidar su triunfo más holgado. En esta ocasión su partido sufre un servero retroceso. Analizamos las claves. 

 

CANDIDATO EROSIONADO: Javier León de la Riva ha llegado a esta cita electoral erosionado por el juicio al que se vio sometido el 27 de abril, a menos de un mes para las elecciones municipales. Acusado de un delito de desobediencia, está pendiente de una sentencia que ha planeado durante toda la campaña electoral. Su vista se convirtió en foco informativo nacional, con el desgaste que eso supone. En caso de ser condenado no podrá continuar en un cargo público.

 

TARDÍA CONFIRMACIÓN: Quizá condicionado por esta causa, el Partido Popular tardó en ratificar a León de la Riva como candidato a la Alcaldía de Valladolid, lo que alimentó las dudas sobre las intenciones de su grupo político. Toda esta incertidumbre jugó en su contra y no ayudó a consolidar la imagen de un cabeza de lista puesto en duda desde su formación.

 

LISTA IMPUESTA Y DÉBIL: La controversia por la confección de la lista municipal ha estado presente desde que se conocieron los nombres de los candidatos que acompañaban a León de la Riva. El partido impuso a los números tres (Marta López) y cuatro (Carlos Fernández), dos completos desconocidos para el electorado. Javier León logró salvar a su "núcleo duro" pero en la lista se coló la ex atleta Mayte Martínez, a años luz del PP en su defensa de la fiesta de los toros y que, además de antitaurina, ya estuvo a punto de incluirse en la candidatura socialista de 2007 con Soraya Rodríguez. Los pesos pesados del gobierno municipal estos cuatro años (Mercedes Cantalapiedra o Jesús Enríquez) quedaron relegados e incluso el exsubelegado del Gobierno, Martínez Bermejo, entró como 11.

 

NO VALORAR A LA IZQUIERDA: El Partido Popular de Valladolid ha podido sufrir el castigo electoral a Mariano Rajoy, pero hace cuatro años se benefició del mismo efecto que los votantes impusieron a Zapatero con el consiguiente hundimiento del PSOE a nivel general y, en este caso, también en Valladolid. Pero no valoró lo suficiente a sus enemigos en las urnas. Todas las encuestas vaticinaban un hundimiento de la formación de Óscar Puente que, sin embargo, estuvo buena parte del recuento de votos manteniendo sus nueve concejales. Al final se quedó en ocho, pero el dato más relevante es el número de votos que ha acumulado la izquierda en estas elecciones en Valladolid. Entre PSOE, Valladolid Toma la Palabra y Sí Se Puede Valladolid acumulan 77.435; en 2011 PSOE e IU lograron 63.252. La izquierda está más fragmentada pero es más numerosa.