“Podemos tener esperanza, estamos sufriendo pero vamos en la buena dirección”

Desde que comenzó la crisis y los medios de comunicación nos cuentan día sí día también noticias económicas, y parece que todos entendemos que es “la prima de riesgo”, cuanto sube o bajan los “índices bursátiles” y cuántos son, o saber lo que es un “farmer”.

 

Pero sí alguien ha enseñado a entender a muchos españoles qué es la economía y cómo comenzó esta crisis ha sido Leopoldo Abadía que a través de su libro “La crisis ninja” y sus servilletas de papel explicó de forma sencilla esos términos rimbombantes que utilizan políticos y banqueros para que no nos enteremos de nada.

Leopoldo Abadía será el protagonista de uno de los encuentros de cultura y empresa organizado por el Ayuntamiento de Ávila y la Cámara de Comercio, “explicaré lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará con la crisis”.

 

Pero antes de eso hemos querido hablar con él, “un jubilado” que para nada está parado ni ocioso sino que se dedica a enseñarnos cosas de económica de la forma más sencilla posible para que todos lo entendamos

 

Leopoldo nos cuenta que “lo que pasó con el inició de la crisis lo sabemos todos, pero me gusta contarlo de manera resumida para explicar de aquello vino esto y pasará esto otro”.

 

En su último libro “El economista Esperanzado” afirma que podemos y debemos tener esperanza, “yo intento transmitir un mensaje de optimismo, porque me lo creo. Pero tampoco podemos decir que aquí no ha pasado nada, ahora hay que luchar con uñas y dientes, sufriendo pero vamos en la buena dirección”.

 

En nuestra conversación hablamos de su época de estudiante, cuando un profesor le decía que el futuro era Europa, eran los años 60, y le decía que iba a ser un proceso largo y complicado, “y así ha sido, han pasado 50 años, pero ahora las cosas las hacemos pensando en Europa: la unión monetaria, los presupuestos se hacen mirando a Bruselas”.

 

Pero también hay una unión bancaria, con un supervisor único y un donde de garantía de ahorros. Y “lo que nos dicen desde Alemania no son recomendaciones, son obligaciones. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero las voces en contra son una pérdida de tiempo porque este proceso es irreversible”.

 

En muchos foros escuchamos que se debe elegir entre ser austeros y crecer, según Abadía lo que debería decir es “ser austeros y crecer, porque somos como una familia a la que se nos ha ido un poco la cabeza y desde el año 2011 estamos intentando poner orden. Hemos estado gastando más de lo que ingresábamos y esto no puede continuar así, por eso, hay que seguir recortando”.

 

Aunque se está dejando, según sus palabras de lado la reforma financiera “los bancos tienen que aflojar el grifo del crédito saneando al laza, y parece que ya se van enterando” porque sino no tendrían negocio.

 

A la hora de realizar explicaciones sobre economía Leopoldo es muy dado a poner ejemplos y símiles con el fin de que entendamos sus explicaciones (le escuchó a veces en la radio o le veo en la televisión), así para explicar la situación de Europa utilizamos de ejemplo a su familia formada por 12 hijos y 45 nietos.

 

“A la hora de repartir el dinero uno de mis hijos, que tiene 10 hijos, podría decirme que le corresponde más por motivos de población, otro por motivos de cultura, etc. y lo primero que hay que tener en cuenta es que todos tenemos los mismos derechos y si no hay dinero, no hay dinero. Ahora tendríamos que preguntar a esos hijos ¿cuánto dinero dispone usted?, ¿dónde lo ha gastado? Y esto se resuelve respondiendo con un refrán muy nuestro “de dónde no hay no se puede sacar”; además hay que pensar que todo se resuelve con deuda, pagando intereses, aumentado el déficit, subiendo los impuestos, etc.”

 

 

Ahora le toca un análisis al estado de las autonomías, que para Leopoldo Abadía están bien pero habría que hacer un cambio estructural, una revisión muy a fondo, en todas las administraciones españolas, desde la central, la autonómica, las diputaciones y los ayuntamientos; ya que hay muchos asesores, coches oficiales, etc.

 

“Tendríamos que partir de un presupuesto de base cero en todas las administraciones, y lo que se hace es que sobre el presupuesto del año anterior que por ejemplo era de 100 se le incrementa hasta 105. Habría que hacer un presupuesto de base cero: diciendo para esta empresa u organismos ¿qué necesitamos?: un parlamento pues no, un Tribunal de Justicia propio tampoco, varios edificios si serían necesarios para oficinas y actos, varias secretarías (con un número adecuado), ordenadores, etc., eliminando lo innecesario y superfluo.

 

Habría que dar un tajo tremendo al gasto público, es verdad que iría mucha gente al paro, pero es mejor pagar dos años de paro que falsos sueldos para toda la vida. El problema es que ni este ni el Gobierno que venga se atreverá a cortar por lo sano, a realizar reformas estructurales; así que tardaremos entre 10 y 15 años en realizar esos cambios”.

 

 

Una vez terminada nuestra charla sobre las administraciones, nos centramos en un tema muy de moda los empresarios o emprendedores, Leopoldo hizo un chiste diciendo que “un emprendedor es un empresario que quiere esconderse porque le da vergüenza decir a que se dedica”.

 

Para nuestro ninja de la economía el borrador de la Ley de emprendedores no sabe si es bueno o malo “una reforma es buena si crea empleo, y la única cifra que tenemos que tener en cuenta en estos momentos en España son los 6.200.000 parados y el empleo sólo lo crean las empresas”.

 

La reforma laboral también es buena según sus palabras si crea empleo, pero “la urgentísima, urgentísima es la financiera. Hay que ayudar a las empresas que ya están en funcionamiento, que llevan funcionando desde hace 50 años. A esas hay que darlas ayudas para créditos normales, para realizar negocios normales y que se resuelvan normalmente. Pero lo bancos todavía tienen cosas oscuras y lo importante ahora es que las empresas necesitan dinero”.

 

Estuvimos charlando por teléfono pero parecía que estamos hablando cara a cara en el café dónde suele ir a desayunar en Barcelona, en la confitería de su calle o en la relojería de la esquina, y es que para él esas empresas son tan importantes como Inditex de Amancio Ortega.

 

Y entonces me dijo que íbamos a hablar de capitalismo, pero hablar bien de él, y es que esa calle que yo he mencionado con esos pequeños comercios “es la calle del capitalismo porque sus dueños han invertido todo su capital, se juegan todo su dinero igual que lo hace Amancio Ortega”.

 

Sí el banco de nuestro café en la distancia necesita comprar una cámara para su ampliación “irá al banco de enfrente para pedir 5.000 €, y tendríamos que decirle que no necesitamos aval ni papeles, ni nada; porque sí le dicen que no, no creará empleo”.

 

Amancio Ortega ha generado muchos empleos en todo el mundo, pero “sí de los 3 millones de pymes existentes en España, más o menos, cada una creará un puesto de trabajo, tendríamos tres millones de parados menos y sería algo espectacular”.

 

Como me gustaría haber tenido un profesor de economía así, porque en Periodismo también estudiamos macro y micro economía, pero no aprendíamos cosas importantes, y lo importante en economía, lo he descubierto en esta entrevista está en las cosas sencillas y fáciles de entender.

 

Leopoldo Abadía hace muchos años que dejo de dar clase pero a sus alumnos todavía los llama “mis chicos del master” que comenzó en el año 1966 y algunos de ellos ya están jubilados. “Muchos de ellos venían sin experiencia y recién terminada la carrera; y les enseñábamos contabilidad, finanzas, dirección comercial, etc. y todo esto sin ordenadores. Pero la lección más importante que aprendían es que no todo vale. Hay que ganar dinero, ser eficaz, pero dentro de un orden y ahora hay mucha falta de vergüenza. Les enseñábamos a hacer las cosas de manera correcta y no a ser una banda de gánster. Bueno y además hacíamos muchos amigos”.

 

Ahora en los colegios e institutos se imparten asignaturas que tienen que ver con la economía “y es algo que está muy bien, siempre y cuando esté bien hecha porque a veces les ponen cosas ininteligibles que no les sirven para nada. Lo importante es lo elemental” y para ello me contó una anécdota de una mujer que le paró por la calle para decirle que no entendía esto de la crisis porque era ignorante, le dijo “si ganas 100 y gastas 200 que pasa, a lo que contesto pues que no me da el dinero. Leopoldo le dijo por eso hay crisis y la señora se fue tan contenta porque lo había entendido”.

 

Lo importante es que se entiendan las cosas “y si no preguntar lo que no se entiende, explicar las cosas con sentido común y poca sofisticación”, que la economía y la vida son así de simples.

 

Estuvimos hablando media hora y a mí me supo a poco, también se que a él le pareció corta la entrevista, por eso, os animo a que completéis esta información asistiendo a la charla que tendrá lugar hoy viernes a las 20 horas en la Cámara de Comercio de Ávila.

 

Y si no podéis consultar su web www.leopoldoabadia.com.