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Pistachos, cinco beneficios para la salud de tu corazón

Pistachos

Los frutos secos son productos fundamentales dentro de una alimentación saludable y se recomienda la ingesta de entre cuatro y siete raciones a la semana, considerándose los pistachos como uno de los alimentos más nutritivos y beneficiosos para el organismo.

Recientes estudios concluyen con que el consumo de pistachos reduce las posibilidades de padecer diversos tipos de cáncer, así como degeneración macular y reducen el estrés.

 

Pero donde más se pueden observar sus beneficios en el corazón. Los pistachos, al ser ricos en tiamina, contribuyen a la función normal del corazón. Son una fuente de magnesio que ayuda con la función muscular normal; y una fuente de hierro que contribuye al transporte normal de oxígeno por todo el cuerpo y que colabora en la formación de glóbulos rojos. Incluir una ración diaria de frutos secos, como los pistachos, en la dieta mediterránea, puede ayudar a prevenir el riesgo de padecer enfermedades del corazón.

 

Según un estudio, publicado en el 'New England Journal of Medicine', los sujetos que, semanalmente, siguen una dieta mediterránea con 28 gramos de frutos secos al día (49 pistachos) o 50 g/día de aceite de oliva, presentan una reducción del riesgo del 30% de sufrir enfermedades del corazón, en comparación con los individuos que se les aconsejó disminuir la ingesta de grasas de la dieta.

 

QUE HACEN LOS PISTACHOS POR TU CORAZÓN

 

American Pistachio Growers ha hecho un revisión de estudios que exponen las razones por las que el pistacho ayuda a mantener un corazón sano:

 

1.- Reducen los niveles de colesterol. El consumo de frutos secos para reduce los niveles de colesterol en la sangre. En este sentido, los pistachos son particularmente ricos en grasas monoinsaturadas y grasas insaturadas, incluyendo ácido oleico y ácido linoleico. En la dieta, sustituir las grasas saturadas por las insaturadas contribuye a mantener los niveles normales de colesterol en sangre.

 

2. Aumentan los antioxidantes. Comer pistachos aumenta los niveles de antioxidantes en la sangre, como la luteína y el gamma-tocoferol; y reduce los niveles del colesterol LDL (malo) en sangre, que son un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Además, los pistachos son una alta fuente de cobre, manganeso, selenio, zinc, riboflavina y vitamina E, que son nutrientes antioxidantes que ayudan a proteger las células del estrésoxidativo.

 

3. Incrementan los niveles de fitosteroles en sangre. Los fitosteroles son sustancias derivadas de las plantas que reducen los niveles de colesterol en sangre alinterferir en la absorción del colesterol. Los pistachos tienen los niveles más altos de fitosteroles de todos los frutos secos, proporcionando 214 mg/100. Los esteroles vegetales contribuyen a mantener los nivelesnormales de colesterol en la sangre, con el efecto beneficioso que obtienen al menos 0,8 g/esterolesestanoles de todas las fuentes de alimentos que se consumen a diario.

 

4. Proporcionan propiedades antiinflamatorias. Algunos frutos secos, como los pistachos, pueden inhibir la respuesta inflamatoria. La actividad antiinflamatoria de los pistachos y, a su vez, investiga los componentes bioactivos pertinentes a los efectos observados. Los resultados han proporcionado una evidencia molecular a la actividad antiinflamatoria del pistacho.

 

5. Contribuye a una correcta oxigenación de la sangre. La presión arterial alta también constituye un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Siendo el pistacho una alta fuente de potasio que contribuye al mantenimiento de la presión arterial normal. Además del hierro que favorece el transporte de oxígeno y la formación de glóbulos rojos, otros nutrientes presentes en los pistachos ayudan a la formación y al mantenimiento de los niveles de hierro - riboflavina en la sangre; el cobre junto al hierro contribuyen a transportar oxígeno a todo el cuerpo. 

 

El ácido fólico y las vitaminas B6 de los pistachos ayudan a la formación normal de la sangre, y al mantenimiento de lariboflavina, sin olvidarnos de la vitamina K imprescindible en la coagulación normal de la sangre.