Piden hasta 12 años de cárcel para 3 hermanos por vaciar las cuentas de su madre mientras se moría

Los tres hermanos, Santiago D.A, Francisco Javier D.A. y Ramón D.A, se han sentado este miércoles en el banquillo de la Audiencia Provincial de Valladolid.

El Ministerio Fiscal solicita un global de nueve años de prisión, petición que la acusación particular eleva a doce, para tres hermanos acusados de vaciar las cuentas de una sociedad titularidad de su madre y una prima, de la que la primera era administradora única, mientras su progenitora, María Rosa A.S, fallecía en el hospital víctima de una enfermedad.

  

Los tres hermanos, Santiago D.A, Francisco Javier D.A. y Ramón D.A, se han sentado este miércoles en el banquillo de la Audiencia Provincial de Valladolid acusados de un delito de estafa, motivo por el que la Fiscalía solicita tres años de cárcel para cada uno de ellos.

  

La acusación particular eleva su solicitud a cuatro años para cada uno de ellos, además de otros dos años adicionales para Santiago D.A. por falsedad documental, y la misma multa que el Ministerio público, de 3.240 euros, además de la indemnización por el importe total de lo supuestamente estafado. Alternativamente, solicita que se les condene a cuatro años a cada uno por robo con fuerza en las cosas, al haber usado las claves de su madre, equiparable por el Tribunal Supremo a un sistema o llave de seguridad. Por su parte, la defensa pide la absolución de sus patrocinados.

  

Los tres acusados, presuntamente y según la versión de las acusaciones, solicitaron con las claves de su madre la cancelación de un depósito a plazo fijo por importe de 60.000 euros de la cuenta a nombre de la sociedad Marola 2000, que había creado su progenitora junto a una sobrina --al 50 por ciento--, para después trasferir el dinero a una cuenta titularidad de la fallecida y, a su vez, a las suyas.

  

Los hechos se produjeron en junio de 2012, cuando el día 25 de junio María Rosa A.S. ingresaba en el hospital, empeoraba en las 48 horas siguientes y finalmente fallecía el 29 de junio en torno a las 13.30 horas.

  

En estas circunstancias, las acusaciones consideran que uno de los hermanos, Santiago, aunque de común acuerdo con los otros dos, pidió el día 28 a través del canal de banca online la cancelación del citado depósito, el cual se encontraba a nombre de la empresa, y su ingreso en la cuenta personal de su madre.

 

TRANSFERENCIAS EL DÍA DEL FALLECIMIENTO

  

Al día siguiente por la mañana, los acusados supuestamente transfirieron 8.000 euros de la cuenta de la sociedad a la de su madre y, una vez fallecida ya ésta, a las 17.22 horas, hicieron lo propio con los 60.000 euros abonados en la cuenta de Marola correspondientes al plazo fijo. Posteriormente, y al ser herederos, los acusados abonaron en sus cuentas las cantidades que había en la cuenta de su madre --entre ello los 68.000 euros transferidos desde la sociedad--.

  

Sin embargo, los tres hermanos han negado que solicitaran el abono del plazo fijo o que hicieran las transferencias desde las cuentas de la sociedad de su madre a la cuenta personal, en la que han asegurado que estaban autorizados. Además, han alegado que desconocían que el dinero que había en la cuenta personal, que después repartieron como herederos, procediera de la empresa, dado que de lo contrario lo habrían devuelto, ha llegado a afirmar en declaraciones recogidas por Europa Press Francisco Javier D.A.

  

Durante la vista, la prima de los acusados ha aclarado que sólo figuraba en la sociedad que se creó con su tía, pero quien realmente la llevaba junto a María Rosa A.S. era su padre, quien durante el juicio ha señalado que hacía tiempo que se habían roto las relaciones y en una ocasión ya pidió la liquidación de la sociedad, que no se llegó a hacer. Precisamente fue él quien denunció los hechos al conocer que se había transferido el dinero.

  

Sin embargo, la defensa ha argumentado para pedir la absolución que los tres hermanos la "duda razonable" de si María Rosa, aunque hospitalizada, con buenas facultades mentales cuando ingresó, pudiera haber realizado la operación, a pesar de las dudas que ha expresado la doctora que atendió a la mujer, que ha asegurado que estuvo en estado "semicomatoso" a partir de su empeoramiento.

  

Además, ha señalado que hubo médicos que, como han señalado los acusados, opinaban que la enfermedad de María Rosa podía "ir para largo" y no iba a tener un desenlace "fulminante", por lo que hicieron lo que la mayor parte de la gente, sacar el dinero de las cuentas porque después se bloquean y los bancos ponen muchos problemas tras el fallecimiento de una persona.

  

En la misma línea, ha señalado que los tres hermanos tienen una empresa solvente, carecen de problemas económicos, y la herencia que recibieron fue de casi 500.000 euros, y sabiendo que el 50 por ciento de la sociedad sería heredada no tenían necesidad para hacerlo. Además, ha incidido en que se ha reparado el daño causado al haberse consignado el dinero que supuestamente no les correspondería en el juzgado.