Piden cuatro años de cárcel para el hombre drogado que atropelló a otro en Arco de Ladrillo

Altura de Arco de Ladrillo donde tuvo lugar el accidente. TRIBUNA

El hombre había consumido varios porros, tal y como reconoció él mismo a la Policía. El juicio se celebra este martes.

La Audiencia de Valladolid celebra juicio este lunes, día 14 de diciembre, contra un individuo, Ángel G.S.J, de 29 años, que fue detenido el pasado mes de mayo en el Paseo Arco de Ladrillo tras embestir a un motociclista, que resultó herido, y descubrir los agentes que el causante del siniestro iba 'emporrado' y portaba sustancias para, presuntamente, ser vendidas a terceras personas.

 

El procesado se enfrenta a una pena global de cuatro años de cárcel, tres y medio de ellos por un delito de tráfico de drogas y otros seis meses por un delito contra la seguridad vial y lesiones por imprudencia grave.

 

Además, el Ministerio Fiscal solicita para él tres años de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores, una multa de 500 euros y, en concepto de responsabilidad civil, el pago de una indemnización al motorista afectado de 4.496 euros por lesiones y otros 870 por secuelas, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Los hechos se remontan a las 00.30 horas del día 21 de mayo del presente año cuando agentes de la Policía Municipal recibieron el aviso de un accidente de tráfico ocurrido a la altura del número 74 del Paseo del Arco de Ladrillo.

 

Una vez en el lugar, comprobaron que se trataba de un alcance entre un turismo Seat Ibiza y una motocicleta Yamaha, detenida ante un semáforo en rojo y cuyo piloto, Gilberto G.G, se encontraba herido y tendido en el suelo, por lo que los policías requirieron la presencia de personal sanitario que poco después trasladó a esta persona al Hospital Río Hortega para su atención.

 

Por su parte, el conductor del turismo presentaba "claros" síntomas de estar bajo influencia de bebidas alcohólicas o de haber consumido estupefacientes, por lo que fue sometido a las pruebas de alcoholemia.

 

Al dar negativo, él mismo reconoció que había consumido "mucho porros", y al proceder al registro del vehículo se hallaron varios tipos de sustancias ocultas junto a la palanca de cambios y en el maletero.

 

Entre las drogas incautadas se encontraban pequeñas cantidades de marihuana, cocaína, droga sintética y polen de hachís, dos teléfonos móviles, dos carteras y 610 euros, junto con una báscula de precisión escondida en la parte posterior del hueco del radiocasette. Las sustancias ocupadas habrían alcanzado en el mercado un valor de 257 euros.

 

El acusado relató a los agentes que se encontraba en la ciudad para comprar drogas que después revendería en otros lugares de la provincia.