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Piden 64 años de cárcel para un clan que obligaba a sus víctimas a ejercer como mendigos en Valladolid

Serán juzgados en Valladolid por un conjunto de 64 años. Se trata de una familia de origen rumano que explotaban a sus víctimas. 

Los acusados, Suraj D, su hermano Nelus, así como la esposa de éste y un hijo de ambos, Mariana y Marius, respectivamente, deberán responder por dos delitos de trata de seres humanos y otro de pertenencia a grupo criminal, con lo que cada uno de ellos se expone a una pena privativa de libertad de 16 años, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Además de las cantidades exigidas por las lesiones causadas a sus víctimas, Luiciu B. y Eugen C, el Ministerio Fiscal solicita que los cuatro, de forma conjunta y solidaria, les indemnicen a cada uno de ellos con 20.000 euros por los daños morales causados.

 

El juicio está previsto para el próximo día 23 de febrero en la Audiencia de Valladolid, donde se reproducirán hechos que se remontan a los meses de enero y febrero de 2015, cuando Suraj D.-ha permanecido en busca y captura hasta hace bien poco -contactó en su población de origen, en Rumanía, con Luciu B. y le convenció para que viajara con él hasta España con la falsa promesa de ayudarle a buscar un trabajo, cuando en realidad, según sostiene la acusación pública, el único fin perseguido era el de explotarle como mendigo.

 

Una vez en Valladolid, Suraj desveló a la víctima sus planes y le recordó que había contraído con él una deuda de 130 euros por el viaje, cantidad a la que debía de sumar los 50 euros por el alquiler de una habitación en su casa, sita en la calle Hornija, para lo cual le conminó a que mendigara hasta obtener el dinero suficiente para saldar la misma.

 

REGISTRADO A DIARIO

 

De inmediato, Luciu, de 47 años, quien presentaba un defecto físico en su mano izquierda, ya que tenía tan sólo cuatro dedos en ella, dos de ellos unidos, fue trasladado hasta las zona de la Iglesia de San Pablo y supermercados adyacentes para que ejerciera como mendicante. Era controlado en todo momento por el acusado por Suraj a fin de requisarle todas las limosnas obtenidas, aproximadamente entre 10 y 15 euros diarios, con lo que los registros eran habituales e incluso las agresiones cuando la recaudación bajaba de esas cantidades.

 

En esa situación permaneció la víctima hasta el 25 de marzo de 2015, fecha en la que Suraj se marchó a Rumanía para captar nuevos objetivos, con lo que a partir de entonces entran en escena su hermano Nelus, su mujer Mariana y Marius, hijo del matrimonio, que trasladan a Luciu a su propio domicilio, en la calle Cádiz, para pasar a realizar sobre la víctima el mismo control y su explotación como mendigo.

 

En el relato de hechos del Ministerio Fiscal se hace referencia a partir de entonces a distintos episodios en los que Luciu fue objeto de distintas agresiones y amenazas de muerte a manos del matrimonio y su hijo, así como a la explotación de otra de las víctimas, Eugene C, de 54 años, quien también había llegado a Valladolid en similares condiciones engañado por un individuo no identificado pero vinculado familiarmente a este clan.

 

La segunda de las víctimas, al igual que el anterior, fue también obligado a seguir ejerciendo la mendicidad y fue incluso agredido, siempre según la versión del fiscal, por el matrimonio citado.

 

 

La tesis del acusador público es que los cuatro encausados forman parte de un clan familiar con una distribución de funciones básicas, tendentes a la captación y traslado a España de ciudadanos rumanos con una situación social y laboral precaria, al objeto de explotarlos mediante el ejercicio de la mendicidad.