Piden 3,5 años a una pareja que vendía en Valladolid la heroína que compraba en Salamanca

Regentaban un puesto de distribución de droga en el barrio de Pajarillos.

La Audiencia de Valladolid celebra este próximo miércoles juicio contra la pareja formada por Israel M.F. e Irene F.G. bajo la acusación de que en mayo de 2013, cuando fueron detenidos, regentaban un punto de distribución de heroína en el barrio de Pajarillos.Los dos integrantes de la pareja se exponen a penas de tres años y medio de prisión y al pago de multas por importe de 400 euros como autores de un delito de tráfico de drogas de las que causan grave daño a la salud, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

  

Los hechos se remontan al 17 de julio de 2013, fecha en que la Policía Nacional detuvo a Israel M.F, de 42 años y con numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio, y a su novia, Irene F.G, de 28 años y con antecedentes, uno de ellos por un delito de tráfico de drogas, en el marco de la denominada 'Operación Pato'.

 

Los agentes detuvieron a la citada mujer cuando, según sostienen, iba a entregar dos papelinas a unos clientes que la esperaban en el Parque Pato, y todo ello gracias al dispositivo en el que colaboraron la Brigada Provincial de Policía Judicial, la Unidad de Intervención Policial y guías caninos.

  

A continuación, se procedió a la entrada en la casa de los detenidos, sita en la calle Salud, donde el varón fue sorprendido preparando nuevas dosis para la venta. Allí, en la habitación de él, fueron intervenidos una báscula de precisión con restos de heroína, recortes circulares de plástico transparentes, dos tarjetas con restos de heroína, seis papelinas con un peso neto de 0,60 gramos de la misma sustancia, un portátil, dos móviles y numerosos utensilios para la elaboración.

 

COLABORACIÓN VECINAL

  

La 'Operación Pato' se produjo consecuencia del incremento de delitos contra el patrimonio cometidos por consumidores de sustancias estupefacientes relacionado con un repunte en el consumo de heroína.

  

Este trasiego de toxicómanos y estas ventas de droga, muchas de ellas en presencia de menores, no pasaron desapercibidos para los vecinos del Barrio de Pajarillos, que lo pusieron en conocimiento del Cuerpo Nacional de Policía. Gracias a la colaboración ciudadana se pudo comprobar la participación de los detenidos y la interceptación de papelinas a varios clientes, según sostiene la acusación pública.

  

Los dos presuntos traficantes realizaban, supuestamente, viajes a Salamanca una o dos veces al día y regresaban con pequeñas cantidades ocultas en su cuerpo para intentar evitar ser detectados. Después utilizaban su domicilio para la preparación de dosis e, incluso, para la venta y consumo de los clientes de confianza.

  

Asimismo, usaban como lugar de distribución el mencionado Parque Pato, el cual es una zona ajardinada rodeada de edificios, y utilizada casi en exclusiva por vecinos, donde les resultaba más fácil realizar las transacciones de droga y controlar la posible presencia policial.

  

A lo largo de cada jornada efectuaban entre 20 y 30 ventas, realizando los compradores su consumo en espacios, vehículos y portales colindantes, lo que había generado una grave alarma social en el vecindario.