Petición de dos años por delito de apropiación para los responsables una inmobiliaria de Valladolid

Puerta de los Juzgados Valladolid/ TRIBUNA

La propietaria y el empleado se quedaron con 3.000 euros de un cliente que dio una señal para reserva un inmueble en la Calle Molino de Simancas. Una señal que estaban obligados a devolver.

El fiscal ha mantenido su petición de dos años de prisión por delito de apropiación para la titular de una inmobiliaria de Valladolid y su empleado, R.L.A. y F.J.P.L, respectivamente, por quedarse con la señal de 3.000 euros que un matrimonio les entregó por la reserva de un piso pero del que desistió más tarde tras ser advertido de que el inmueble se vendía vacío, cuando la pareja sostiene que desde el primer momento se dijo que incluía todos los muebles y estaba "para entrar a vivir".

 

La titular de la céntrica inmobiliaria y su trabajador han reconocido, durante el juicio que ha quedado hoy visto para sentencia en la Audiencia de Valladolid, que el 16 de enero de 2015 los clientes ingresaron 3.000 euros de señal por la reserva de una vivienda situada en la calle Molino de Simancas que, como así insisten, tan sólo incluía los muebles de la cocina y de los dos baños.

 

La propietaria de la mercantil, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha explicado que ni siquiera participó en la negociación, que llevó directamente su empleado, y que ella trató de mediar cuando los clientes se echaron atrás con la "excusa" de que la vivienda no estaba completamente amueblada, algo que según mantiene era una simple maniobra por cuanto la inmobiliaria se comprometió finalmente a costear el mobiliario y el matrimonio también rechazó la oferta.

 

La acusada y su empleado, para quienes el fiscal, amén de dos años de prisión, solicita para ellos multas de 4.200 euros, han apuntado además que finalmente los clientes recibieron el dinero en octubre de 2015 y que éstos renunciaron expresamente a ejercitar acciones por la vía civil y penal. "Lo único que he ganado con esta operación son dolores de cabeza y verme hoy aquí en el banquillo", ha lamentado pesaroso el trabajador de la inmobiliaria, F.J.P.L.

 

"UNA LIANTA DE LAS GRANDES"

 

El propietario de la vivienda, José Luis V.G, ha asegurado por su parte que encomendó a la inmobiliaria la tarea de venderla sin muebles y ha arremetido contra la titular de la mercantil, de la que ha llegado a asegurar que es "una lianta de las grandes".

 

El fiscal del caso entiende que los 'inquilinos' del banquillo cometieron un delito de apropiación porque estaban obligados a devolver la señal, puesto que los clientes tienen derecho al desestimiento durante un plazo de 14 días, a lo que suma el "empecinamiento" de los acusados en no devolver el dinero, cosa que no hicieron hasta que el procedimiento ya estaba en marcha en vía penal.

 

La defensa por su parte, quien entiende que el caso habría de haberse dirimido en vía civil, ha solicitado un fallo absolutorio y subsidiariamente, en caso de condena, ha pedido a la sala que aplique la atenuante de reparación del daño.

 

El defensor recuerda que entre las partes había un contrato de reserva y que éste, en sus cláusulas, especificaba que el cliente perdía la señal en caso de desistir de la operación, algo que sin embargo, según el fiscal, no tiene validez en este caso debido a que el matrimonio no llegó a estampar su firma en el documento.