Perros expertos en localizar cadáveres sumergidos se suman a la búsqueda del joven desaparecido en el Pisuerga

Búsqueda del joven desaparecido en el Pisuerga.

Perros del Servicio Central Cinológico de la Guardia Civil adiestrados especialmente para la localización de cadáveres sumergidos se han sumado este jueves a la búsqueda del joven que desapareció en la tarde del lunes en las aguas del río Pisuerga a su paso por Valladolid.

Se trata de los dos únicos ejemplares del Servicio Central Cinológico, con sede en el acuartelamiento de El Pardo (Madrid), preparados para este tipo de tareas, los cuales ya han encontrado con anterioridad dos cadáveres en el río Tajo y en el embalse de Finisterre, en la localidad toledana de Mora, según ha explicado el cabo primero de la Guardia Civil José Luis Sedeño Hormigos.

  

Ambos animales, los únicos en España que pueden detectar un cuerpo humano a 50 metros de distancia y a 20 de profundidad, se turnan durante una hora en la búsqueda para evitar que la fatiga merme sus capacidades. Con ello se pretende acotar la zona donde podría estar el cadáver del joven, ya que la investigación apunta "en un 99 por ciento" a que se encuentra sumergido.

  

Una vez determinado el lugar, sobre él podrían actuar los submarinistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) del Instituto Armado.

  

La velocidad de descenso del agua y la escasa visibilidad bajo la superficie complica la tarea de los buzos, a lo que se suma el "peligro" que para ellos supone la cantidad de ramas, hierros y otros objetos bajo la superficie, por lo que se ha solicitado el apoyo de esta unidad, como ha puntualizado el comandante de Operaciones de Valladolid, Javier Peña.

  

En el caso de que uno de los dos perros, un pastor alemán y un pastor belga, localizaran el cuerpo, se llevaría al otro can para que confirmara el hallazgo. A partir de ahí, los buzos realizarían la inversión "cuando las condiciones de seguridad lo permitan".

 

BÚSQUEDA HASTA ARROYO DE LA ENCOMIENDA

  

Así lo ha aclarado el subdelegado de Gobierno en la provincia, Antonio Martínez Bermejo, quien ha señalado que las tareas de este equipo se limitarán, en principio, al tramo de río entre la Playa de las Moreras de la capital y la pesquera del hotel AC Santa Ana de Arroyo de la Encomienda, aunque se podría ampliar en el caso de no obtener resultados.

  

Bermejo ha supervisado las tareas de búsqueda desde la Playa de las Moreras acompañado por el comandante Peña. Ambos han subrayado que inicialmente no se buscará el cuerpo más allá de Arroyo porque, si se encuentra hundido como se cree, "lo más probable es que haya quedado enganchado en alguno de los obstáculos submarinos que presenta el río", por lo que no habría sido arrastrado más lejos.

  

Es la hipótesis del ahogamiento y posterior hundimiento del cadáver, la más plausible para los responsables de la investigación, la que ha hecho que se haya reducido la presencia del helicóptero de la Benemérita en el operativo, ya que un cuerpo ahogado "no flota porque le entra agua en los pulmones". No obstante, Peña ha confirmado que este aparato seguirá colaborando en las tareas de búsqueda, en las que participan dos lanchas zodiac, ocho profesionales y varios voluntarios de la Asociación de Salvamento y Rescate de Castilla y León.

  

Martínez Bermejo ha puntualizado que "no hay confirmación" de que la persona que buscan --a la que varios testigos vieron introducirse en el río en la tarde del lunes-- sea el joven de 19 años cuya desaparición denunciaron sus padres, aunque existen "muchas sospechas" de que así sea, debido a que ya fue rescatado en otra ocasión mientras trataba de cruzarlo.

  

Se trata de la primera vez en la que estos perros participan en labores de búsqueda en Valladolid, como ha precisado el comandante Peña, quien ha precisado que dicha unidad es de reciente creación. Por su parte, el cabo Sederio, responsable de los animales, ha explicado que se trata de animales "sin ninguna aptitud especial", sino que su capacidad responde al entrenamiento que reciben, que suele durar en torno a tres meses, antes de que puedan comenzar a desarrollar esta actividad.