Pero, ¿realmente qué tiempo vamos a tener esta Semana Santa en Valladolid?

A prácticamente un mes del comienzo de la Semana Santa en Valladolid, las especulaciones sobre la metereología han suscitado las primeras polémicas. Imposible de predecir todavía, vamos a dar un repaso histórico al tiempo entre el 13 y el 21 de abril.

La agencia estatal de metereología (aemet) no puede predecir con precisión cómo será el tiempo en esta Semana Santa que arranca el domingo 13 de abril (Domingo de Ramos) y termina el día 20 (Domingo de Resurrección).

 

Para establecer una orientación, aemet ha realizado un estudio histórico que ofrece unas estadísticas sobre las temperaturas del 13 al 21 de abril de los últimos 33 años, es decir, en ese periodo de los años 1981 a 2013.

 

De esta forma, Valladolid tiene una temperatura media de 9,1 grados. Tiempo soportable para estar en la calle con cierta ropa de abrigo mientras disfrutamos de las procesiones. Los matices de este estudio hablan de las medias máximas y mínimas. Este trabajo revela que, el 15 de abril de 1997, Valladolid tuvo una máxima de 24,5 grados. La temperatura más baja entre las máximas fue de 6 grados el 13 de abril de 1991.

 

La temperatura media mínima de este periodo fue de 2,9 grados. Para helarse de frío los -6,5 que se dieron el 16 de abril de 1994. Por contra, la máxima entre las mínimas fue de 10,2 grados el día 20 de abril de 2011. 

 

Y ahora vamos con la lluvia, aspecto fundamental para garantizar la presencia en la calle de todas las procesiones y que ninguna sea suspendida como ocurrió el pasado año en la 'general' del Viernes Santo.

 

El estudio de aemet nos ofrece porcentajes sobre el número de días en los que se registraron precipitaciones. Por ejemplo, para el Domingo de Ramos (13 de abril) nos encontramos con un 30,3% de probabilidades de lluvia obtenido de extraer lo que ha ocurrido en los 33 días 13 de abril entre 1981 y 2013.

 

Así, el 14 de abril tiene un 42,4%, el 15 (33,3%); 16 (36,4%); 17 (36,4%); 18 (42,4%); 19 (33,3%); 20 (57,6%) y 21 (54,5%).

 

A nivel nacional, los 9 días analizados (13 a 21 de abril) son plenamente primaverales, caracterizados por temperaturas suaves, con medias cercanas a los 14º, máximas que en promedio oscilan entre los 22º y los 14º, pero que pueden llegar a alcanzar valores veraniegos, como demuestran los 33,1º registrados en Córdoba el 17 de abril de 2013, o los 32,3º de Sevilla registrados ese mismo día. Las mínimas presentan grandes contrastes, con valores medios que en buena parte del noreste peninsular quedan por debajo de los 5º, mientras que en suroeste superan los 10º. Al igual que las máximas llegan a alcanzar tintes veraniegos, las mínimas pueden alcanzar valores invernales; sirvan de ejemplo Ávila, con -8,6º el 13 de abril de 1986, Valladolid, con -6,5º, Palencia con -6,1º o Segovia con -5,2º, registradas el 16 de abril de 1994 en las tres estaciones.

 

Las precipitaciones son frecuentes; en la mayor parte de la península hay precipitación casi la mitad de los días estudiados y aunque las más abundantes se dan en el Cantábrico, están presentes en toda la península; en Canarias son bastante más escasas. En estas fechas todavía se producen nevadas, principalmente en Castilla y León; también el granizo y las tormentas pueden hacer su aparición, así como la niebla.

 

En cuanto al viento, predominan los días con racha de viento entre 31 y 50 km/h, si bien en 8 de los 52 observatorios mostrados en las tablas se superaron los 100 km/h.

 

Por último, predominan los días nubosos, seguidos de los cubiertos, siendo los despejados los más escasos.

 

No obstante, estamos a casi un mes del comienzo de la Semana Santa. Demasiado pronto para hacer una valoración más aproximada y real de lo que nos podemos encontrar esos días tan significados.