Pepe Navarro: "Siempre he dicho que no es mi hijo y por eso quiero hacerme la prueba"

Pepe Navarro

Pepe Navarro ha respondido a los dardos envenenados lanzados por Ivonne Reyes en su última entrevista sobre la paternidad de su hijo Alejandro, que coincidió con su presencia en un programa de televisión, una semana después del fallecimiento de su hermano David.

A pesar del dictamen del magistrado, Pepe Navarro sigue negando ser el progenitor del joven de dieciséis años: "No soy el padre. Siempre lo he creído. No hay ninguna prueba que pueda demostrar que lo soy".Como recordaremos en el año 2010 un juez obligaba al conocido presentador a reconocer la paternidad de Alejandro, el hijo de la venezolana.

 

Siempre según la propia versión de la presentadora, ambos mantuvieron un 'affaire' cuando eran compañeros de trabajo, aunque nunca de manera oficial. Ivonne llegó a contar que él siempre le pedía tiempo para confirmar la relación, sin embargo, él nunca lo hizo y ella se sintió engañada. Ahora es el propio Navarro el que habla en una exclusiva de CHANCE, y lo hace sin pelos en la lengua. 

 

Queríamos conocer tu versión de lo sucedido con Ivonne Reyes en los últimos meses. 

 

Pepe Navarro: Ya he contado mi versión. En el mes de julio del año pasado, me pongo en contacto con ella y le digo que podemos llegar a hacer la prueba tranquilamente, entre ella y yo y sin problema. La contestación es un tanto abrupta y yo cejo en mi empeño de nada. Tres meses más tarde, en el mes de noviembre, es ella la que me llama y hablamos de que vamos a hacernos la prueba; no sólo eso, sino que establecemos que yo cojo un lugar y ella otro sitio. Hay un buen entendimiento, pero luego me dice que el niño está de exámenes. Entonces le dije que no pasaba nada, que lo haríamos cuando el niño terminara los exámenes. Durante todo el mes tuvimos un trato cordial. Llega el mes de enero y volvemos otra vez a hablar de poder hacer la prueba. Nos vemos una vez, charlamos, vamos emplazando una fecha, profundizando en las conversaciones. Llega un momento en el que quedamos para comer. Hablamos de notarios... pero después de esa comida, a los cinco o seis días, ella desaparece sin dar explicación, simplemente un whassapp y yo ya no vuelvo a molestarla. Lo siguiente es que ella aparece en televisión diciendo tonterías, una detrás de otra, no respetando las conversaciones que habíamos tenido. Eso es lo que puedo contar y lo sé.

 

Ella dice que le pusiste una serie de condiciones porque ella quería que os conociérais Alejandro y tú, pero tú le dijiste que primero las pruebas.

 

Claro. Es normal. Quiero sentarme frente a una persona sabiendo quien es esa persona y quién soy yo. Eso lo sabe ella, se le escribió en dos textos. No hay ninguna trampa, casi todo lo que estoy contando está escrito.

 

Ella dice que querías utilizar al niño, a su hermano en su momento para hacerte la prueba. 

 

P.N: Sobre eso no puedo decir nada, hay muchas cosas escritas y la evidencia no es lo que ella cuenta. Sabéis que por mí nunca hubiese sacado esto de la privacidad. Ella sabrá por qué lo hace, yo no tengo ninguna intención.

 

¿Por qué has tardado tú tanto tiempo en hacerte las pruebas?

 

P.N: Qué más da. Estamos en este punto. Hay evidencia de que llegan los niños y me dicen ¿Es mi hermano o no es mi hermano? Es por mis hijos y por él.

 

¿La vas a llevar a los tribunales tú ahora?

 

P.N: Todo esto se ha disparatado. Yo quería hacerlo en privacidad. Ese niño, un día u otro va a querer saber quién es su padre, y mis hijos van a querer saber quién si es su hermano. Estoy dispuesto a que esto se resuelva ya, que todo el mundo viva con la seguridad de que emocionalmente no tienen nada pendiente.

 

Pepe, ¿Tú crees que es tu hijo?

 

P.N: Siempre he defendido que no. No es nada nuevo, me defendí delante del juez y por eso quiero la prueba, para saber si estoy equivocado o es cierto. Yo nunca he jugado con la privacidad de nadie. No me habréis oído hablar mal de nadie.

 

¿Sigues enamorado de ella como Ivonne dice?

 

P.N: Debe ser, terrible. No voy a comentar absolutamente nada de eso. Lo importante es que ese niño tiene que saber quién es su padre. Si la madre ahora no quiere, ya se ocupará ese niño el día de mañana. Lo que yo quiero es que todo se arregle.