Pedro Román dice que en el Ayuntamiento de Marbella "decidía única y exclusivamente" Jesús Gil

Afirma que "jamás" estuvo en los "centros de decisión" ni administró "ningún tipo de sociedad" porque no era su misión.

 

 

El concejal y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Marbella desde junio de 1991 hasta 1998 y perteneciente al órgano de administración de varias empresas municipales Pedro Román ha afirmado este viernes que en el Consistorio marbellí "decidía única y exclusivamente" el exprimer edil Jesús Gil y Gil.

 

"Jamás estuve en los centros de decisión y jamás administré ningún tipo de sociedad municipal porque no era mi misión". Así lo ha manifestado Pedro Román en la segunda sesión del juicio por el caso 'Saqueo II' derivado del informe del Tribunal de Cuentas sobre la gestión municipal del Grupo Independiente Liberal (GIL) entre los años 1991 y 1999, en el que está imputado.

 

El Ministerio Fiscal solicita para Pedro Román la pena de 11 años de prisión por la comisión de un delito continuado de malversación de caudales públicos, un delito continuado de prevaricación y un delito continuado contra la Seguridad Social.

 

Ante la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Román ha explicado, como Julián Muñoz sostuvo en la primera sesión, que José Luis Sierra, administrador o secretario de varias sociedades municipales y abogado del Ayuntamiento, creó "18, 20 o 22 sociedades" y que fue quien le comunicó que le nombraba "presidente de todas ellas". Según Román, como Sierra era un "abogado de prestigio" y de la "confianza" de Jesús Gil, en aquel momento dijo: "Muy bien, lo que hagáis".

 

"Jamás nunca gestioné ni administré ninguna sociedad", ha destacado, para después aclarar que los convenios los firmó entendiendo que era todo "correcto" desde el punto de vista legal. Así, ha indicado que había "días de 500, 600 y 700 firmas" por lo que tuvo que cambiar su firma por un "garabato".

 

"NI ADVERTENCIA DE ILEGALIDAD"

 

En esta línea, ha señalado que "jamás", de los documentos que firmó, recibió "ni un reparo ni objeción ni advertencia de ilegalidad" alguna. "Un año y pico después" de que Sierra le nombrara presidente de las sociedades municipales - ha relatado Román - le pidió que "le quitara de todas" porque "no daba abasto".  

 

Al ser preguntado por la fiscal Belén Suárez sobre el funcionamiento del Ayuntamiento,  ha contestado que en 1991 Jesús Gil estaba "casi siempre" en Madrid o en el Club Financiero, por lo que él mismo era quien estaba "poniendo la cara ante el pueblo" y ha agregado que su función como alcalde accidental era "ser alcalde de Marbella sin poder ser, sin poder, sin poder mandar".

 

En este sentido, Román ha concretado que él tenía que despachar con los funcionarios y encargarse de los expedientes de las delegaciones porque "el alcalde no estaba", pero ha añadido que "cualquier orden de naturaleza económica era del alcalde, el señor Gil".

 

Román ha insistido en que, "por instrucciones concretas del señor Gil", él autorizaba los gastos y las liberaciones de fondos en favor de las sociedades municipales, que eran las que después tenían que justificar los gastos ante los servicios económicos. "Ninguno de los concejales tenía capacidad para disponer porque si no duraba 5 minutos en el Ayuntamiento", ha enfatizado.

 

"YO NO ME ENTERABA"

 

Sobre la liberación de 4.000 millones de pesetas en favor de otro de los imputados Carlos Monteverde, representante de varias mercantiles, según la Fiscalía, por contratos firmados en 1996 -1997 -1998, ha negado que el interviniese en esa operación "directamente". "Yo no me enteraba", ha indicado.

 

En relación con los impagos del Ayuntamiento de Marbella a la Tesorería General de la Seguridad Social, ha dicho que se debió a que el Consistorio no recibía los fondos del Estado y ha añadido que tenía conocimiento de las reuniones que mantuvieron en Madrid Jesús Gil y sus sucesores con la Seguridad Social para tratar de llegar a un acuerdo, que finalmente "no llegó".

 

Román, que ha declarado durante dos horas, ha detallado que accedió a presentarse a la candidatura de GIL en las elecciones de 1991 porque "pretendía seguir viviendo y desarrollando" su actividad en la ciudad, por el "programa y proyecto ilusionante" que le presentó Jesús Gil y porque Marbella se había "degradado". Así, ha recordado que Gil decía que una vez que se recuperase la "ilusión"... "se venderán todos los pisos y los míos los primeros".