Pastelería Galicia en Tordesillas, cinco generaciones amasando el noble arte del dulce

Son conocidos internacionalmente por sus polvorones El Toro, de los que cada año elaboran artesanalmente 150 toneladas que exportan a lugares como Suecia o Dubai.

Llevan más de 150 años siendo referentes de la repostería en Tordesillas. La familia Galicia, con cinco generaciones de historia en el noble arte del dulce, son los abanderados del polvorón El Toro (antes El Toro de la Vega que tuvieron que cambiar por razones de marketing). No en vano producen al año la friolera de 150 toneladas de este exquisito producto, cuyo secreto está en el "secado de la harina", tal y como confiesa Carlos Galicia.

 

Entrar la pastelería ubicada a escasos metros de la histórica Plaza Mayor de la villa tordesillana es hacerlo en un templo de culto dedicado al dulce. Un verdadero paraíso para un goloso. Y es que no solo de polvorones vive Pastelería Galicia. Además del dulce navideño, que se empieza a elaborar a partir de septiembre a razón de 2.500 kilos diarios, hay un gran abanico de especialidades.

 

Desde pasteles, rosquillas, hojaldres, amarguillos a bizcochos, pasando por los tradicionales canelos y los alfonsinos, un bizcocho emborrachado que tanto le gustó a Alfonso XIII que tomó hasta su nombre.

 

Carlos Galicia lleva a gala ser la quinta generación de una familia dedicada al dulce y más aún, cuando sabe que, pronto, su hijo Álvaro tomará las riendas y se convertirá en la sexta. Si su padre, Amador fue el que comenzó a exportar polvorones fuera de Tordesillas, Carlos lo potenció en el exterior en países como Francia, Inglaterra, Suecia e, incluso, Dubai. A buen seguro, que Álvaro Galicia potenciará el legado de esta familia tan dulce.