Paso adelante del BM Valladolid con su triunfo ante el Ademar

Los jugadores del BM Valladolid celebran su victoria en la cancha del Ademar. LEON NOTICIAS

Victoria vital de los vallisoletanos en el derbi de la ASOBAL ante el Ademar leonés (25-27).

En la cancha dos caras de la misma moneda. Mientras los leoneses no se jugaban ya nada, salvo la honra, el Valladolid necesitaba la victoria si quería tener una mínima posibilidad de mantenerse en Asobal el año que viene.

 

Al final fue el Valladolid el que echó más entereza al partido y el que supo mantener la misma intensidad durante la gran mayoría del tiempo, lo que valió la victoria (25-27).

 

Antes de comenzar los jugadores de ambos equipos, así como la afición desplazada al Palacio de los Deportes, guardaron un sentido minuto de silencio en memoria de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, que fallecía este lunes en la capital tras recibir varios disparos.

 

El conjunto leonés empezó fuerte dispuesto a dejar las cosas claras desde el principio y demostrar que a pesar de no jugarse ya nada querían llevarse el derbi ante los pucelanos. Prueba de ello fueron los primeros cinco minutos en los que el Ademar consiguió cuatro tantos y tan solo recibió uno en contra.

 

Pero el Valladolid no había venido de paseo, sino todo lo contrario, necesitaba la victoria y los puntos para salir de una situación deportiva delicada, así que tenían que dejarse la piel en el campo, y lo hicieron.

 

Despertaron de su 'lapsus' de los primeros minutos y empezaron a recortar distancias al Ademar, llegando a colocarse por delante de los de Dani Gordo en el marcador.

 

Los leoneses bajaron la intensidad y permitieron a los pucelanos dominar esos minutos, pero a pesar de todo no los dejaban escaparse en el marcador manteniendo la distancia de un gol.

 

Fue en este momento, alrededor de los 20 minutos de encuentro, cuando los maristas tuvieron sus mejores minutos con un Carrillo impresionante apoyado en todo momento por Vejín, que lograron situar a su equipo de nuevo por delante (10-8).

 

La ventaja leonesa se esfumaría en nada, ya que el Valladolid volvió a empatar al poco rato y ya ninguno fue capaz de distanciarse en el luminoso.

 

Los últimos minutos fueron un ir y venir de jugadores y del balón que se caracterizaron por los numerosos lanzamientos errados y las pérdidas de balón de ambos equipos.

 

A segundos del final el conjunto vallisoletano pudo irse al descanso con una ventaja mínima al pitar el colegiado una falta, sin embargo, Asanín apareció en el momento justo para desviar con la mano el balón y mantener el empate justo antes de concluir el tiempo.

 

Los pucelanos volvieron tras el descanso con las pilas puestas y mantuvieron en apuros a los jugadores de Dani Gordo. Estos primeros minutos de la segunda parte los aprovecharon los vallisoletanos para irse arriba en tres goles.

 

Fue gracias a Asanín que el marcador no aumento más con su gran actuación bajo palos y sobre todo en los siete metros, donde el portero marista pudo lucirse con sus manos salvadoras.

 

A pesar de eso, al conjunto leonés le costaba encarar a portería debida a la férrea defensa del Valladolid, que por momentos se volvía más fuerte, ante la 'pasividad' de los árbitros, y a la actuación del guardameta pucelano, que llegaba a desesperar a los jugadores del Ademar.

 

Fruto de esa ansiedad los ademaristas perdían muchos balones con disparos erraticos, cosa que era aprovechada por los pucelanos para matar a la contra y poner tierra por medio en el luminoso.

 

Poco a poco fue despertando el conjunto de Dani Gordo y pudo recortar las distancias al bajar el Cuatro Rayas la intensidad y se colocaron a solo dos goles de diferencia pasado el primer cuarto de hora de la segunda parte (19-21).

 

Finalmente el Valladolid dio el empujón final más fuerte y se llevó el encuentro.

 

 

En los últimos minutos del encuentro la intensidad de un Valladolid cansado se empezó a ver que descendía y los maristas gozaban de más ocasiones para marcar, llegando a igualar el encuentro a tan solo un minuto para concluir.

 

Era el todo o nada, un paso en falso y el partido se decantarían hacia un lado u otro, y finalmente fue el Ademar quien dio ese paso en falso. Dos goles de los pucelanos y dos paradas seguidas de su portero dieron al Valladolid la victoria, y les deja dependiendo de sí mismos en la competición para no descender.

 

Mientras, el Ademar se despide de su afición en León con una derrota y el amargo sabor de haberla sufrido ante el eterno rival en un derbi de infarto.