Paso a paso para conocer la provincia de Valladolid en familia

La novedosa actividad “Andando por la Provincia” congregó el pasado sábado a 100 participantes entre niños y adultos de nueve localidades. El objetivo, completar una ruta de diez kilómetros desde el Monasterio de Santa María de Valbuena por las Riberas del Duero. Convivencia, arte, deporte, naturaleza cultura y patrimonio fueron sus ingredientes.

 

 

 

 

Familia que camina unida... permanece unida. Eso es lo que quizás pensaron los 100 participantes de nueve poblaciones, en su mayoría de Aldeamayor de San Martín, Valoria la Buena y Zaratán, que se acercaron a completar la segunda ruta “Andando por la Provincia” y que transcurrió por la Ribera de Duero tras la pionera e inicial que se llevó cabo el pasado mes de diciembre por Castronuño y que congregó a 125 personas.

 

En el extremo oriental de la provincia, junto al Monasterio cisterciense de Santa María de Valbuena, sede de Las Edades el Hombre, y tras la pertinente visita a este maravilloso emplazamiento, partió el inicio de este itinerario que iba a llevar a la centena de participantes de nueve poblaciones entre vides, aguas, cereales y trigales. Con sus botas, mochilas, mucha agua, la comida envuelta en papel de plata, una sonrisa de oreja a oreja y, sobre todo, muchas ganas de disfrutar de la naturaleza y de desconocidos parajes a un paso muy corto de la gran urbe, padres, madres y niños se prepararon para una jornada andarina. Una familia con dos niños del colegio de Valoria La Buena encontraba en esta salida una perfecta manera de “pasar el día con sus hijos realizando una actividad sana en el campo y con la posibilidad de ver naturaleza y animales”.

 

Las viñas que antaño explotaron los monjes y las cuales hoy en día son una de las perlas de la Ribera del Duero. El Canal de Riaza, la Senda del Monte entre trigo, cebada y cereales, hasta llegar al Mirador del Barco de Santiago, un valle entre montes de encina, punto desde el que se divisa gran parte de la comarca de Valbuena de Duero, Quintanilla de Onésimo hasta Peñafiel con su castillo del siglo X, hoy Museo del vino. El descenso por la colada de Carrascal y su monte cerrado. Con paso animoso, el grupo a las órdenes de Alfonso Martín (Allende) fue cumpliendo la etapa.

 

Mayte Aragón, auxiliar de deportes del Ayuntamiento de Aldeamayor de San Martín, logró que cuatro familias de esa localidad se inscribieran en esta excursión: “Tenemos mucha suerte de contar con estos programas de ocio, de Aldeamayor  de San Martín han venido cuatro familias. En cuanto podemos, participamos en ellos porque merece la pena”.

 

Una de estas portaba al pequeño y benjamín de la expedición. Un niño de dos años y medio, de nombre Darío, que comenzó con muchas ganas de la mano de su padre el paseo entre las viñas y que terminó, como no podía ser de otra forma, en brazos de su progenitor y medio dormido.

 

Ya de regreso, el paseó transcurrió por el monte en donde frecuentemente pueden encontrarse  jabalíes, aves rapaces, liebres y conejos, con el Río Duero como protagonista de estas tierras, sustento durante tantos y tantos años de pesqueras, molinos, regadíos y uvas de buenos caldos.

 

Tras la comida, los más pequeños que aún se encontraban con fuerzas pudieron disfrutar de juegos y dinámica de grupo que contribuyeron a hacer todavía más entretenido el día en familia en los alrededores del Monasterio de Valbuena de Duero, mientras a los mayores les daba tiempo para tomarse un café calentito y reparador.

 

La tercera de las salidas planteadas será la Ruta de La Santa Espina el próximo 27 de abril con el mismo objetivo de fomentar la actividad física en un ambiente familiar.