Pascual comprometido con el desarrollo sostenible en Valladolid renueva su flota

Pascual contribuye a la reducción de la huella de dióxido de carbono en Valladolid con una flota de veinte coches que funcionarán con autogás.

La empresa alimenticia lleva dos años inmersa en un proyecto junto con Opel de Zaragoza para construir coches que estén en sintonía con el medio ambiente. El objetivo es aproximarse a la meta fijada por la Unión Europea para 2020. “Queremos acercarnos lo máximo posible a las emisiones cero”, apuntaba Pascual.

 

Con este proyecto la nueva flota reducirá respecto a las anteriores cinco toneladas de CO2 anuales así como un 95 por ciento de los Óxidos de Nitrógeno, un 99 por ciento las partículas y el 50 por ciento la contaminación acústica.

 

En Valladolid serán 20 los vehículos sostenibles pero en Castilla y León un total de 61 lo que la sitúa como la cuarta comunidad con mayor número de coches Pascual respetuosos con el medioambiente.

 

Sin embargo, como explicaba Pascual, la reducción total de la contaminación por parte de la empresa aun no es posible. Para compensarlo la compañía ha cedido 20 árboles para su plantación en Valladolid.

 

 

La capital de Pisuerga, según su alcalde, también está comprometida con el medio ambiente y se posiciona a la cabeza de la movilidad sostenible en España. El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, ha hablado de crecimiento económico y sostenibilidad medioambiental, dos conceptos que a su entender son compatibles.

 

De la Riva ha explicado que Valladolid trabaja activamente por reducir la contaminación, "a largo plazo se eliminará el tráfico de vehículos por el centro de la ciudad". Por otro lado, antes de enero presentarán un programa de emisiones limpias, "de forma progresiva cambiaremos los vehículos por otros no contaminantes” ha explicado De la Riva.

 

“Ya son 20 ambulancias y 70 taxis que funcionan con combustible GLP por Valladolid, al igual que la mayoría de buses urbanos. Además, el vehículo de la alcaldía es híbrido” apuntaba De la Riva. Para animar al uso de estas máquinas, los coches no contaminantes en la capital vallisoletana pagan un 75 por ciento menos del impuesto de vehículo.