Pagan 9.700 euros por los permisos para cazar dos lobos en la Sierra de la Culebra

Los permisos para abatir el próximo noviembre dos ejemplares de lobo en la reserva zamorana protagonizan la subasta. Las pujas elevaron los precios de los lobos casi un 30%, y dos de los ciervos de más categoría alcanzan los 5.000 euros.

La subasta de permisos de 2015 en la Sierra de la Culebra se saldó con el pago de 9.700 euros por dos de los que salieron a la puja para abatir dos lobos en la reserva zamorana. La inclusión de dos ejemplares de esta especie generó cierta expectación y también la competencia más notable por hacerse con los permisos, lo que elevó sus precios. Y mientras en el pabellón multidisciplinar de Villardeciervos cerca de un centenar de cazadores, vecinos, aficinados y curiosos asistían a la subasta, en el pueblo dos organizaciones se concentraban por motivos diversos pero con el punto en común de estar en contra de esta caza.

 

La subasta arrancó a las 12 de la mañana con 18 lotes a la puja. Según los organizadores, algunos de los mejores ejemplares de España en cuanto a ciervos, seis de ellos del máximo nivel en la categorización que puntúa la calidad de las piezas, corzos y dos lobos, una pieza valiosa en la actualidad. La subasta se desarrolló con normalidad, aunque con importante presencia de la Guardia Civil y en un lugar diferente por si había que evacuar ante posibles altercados, y los lotes se los repartieron entre cuatro asistentes que se los llevaron todos; solo hubo una puja previa por Internet por uno de los ciervos A1. En total, algo más de 48.000 euros que se quedan en la agrupación de entidades propietarias de terrenos en la reserva.

 

Los dos corzos a subasta igualaron su precio de partida, 500 euros cada uno. La competencia empezó con los ciervos de tipo A1. Tres de ellos se elevaron por encima de los 4.500 euros de partida y uno llegó a los 5.200 euros. Los cuatro de nivel A2 se quedaron en los 2.000 euros de partida y dos de los de tipo C no encontraron comprador. El momento de más emoción, y precios, fue la subasta de los dos lobos del cupo que dispone la Junta de Castilla y León y la reserva para el control poblacional por vía cinegética.

 

Partían de 3.500 euros, y el primero se fue a los 4.700 tras un intercambio de pujas, mientras el segundo alcanzó los 5.000 merced a la puja de un particular que, como dijo después, acudía en nombre de una persona con el 'encargo' de conseguir uno de los permisos. Su presupuesto era "indefinido" con tal de conseguirlo y así lo demostró: mantuvo el brazo en alto de manera constante frente a las pujas de otro interesado, que subía de 100 en 100 euros mientras en la pantalla de su móvil tenía a su cliente en videollamada. Al terminar, el encargado de pujar tan fuerte por los lobos consideró "un buen precio" los 5.000 euros que su cliente pagará por abatir un ejemplar el próximo noviembre.

 

 

CAZADORES Y ACTIVISTAS CONTRARIOS

 

El protagonista, una persona joven con experiencia en otras subastas de caza en la Sierra de la Culebra, dijo no estar ajeno a la polémica. "La caza del lobo es necesaria siempre y cuando aporte a las poblaciones", "entiendo que no se quiera que se mate lobo, pero se hace con permiso, aunque entiendo que haya gente que no le guste". De hecho, esta práctica tenía allí, in situ, detractores. El anuncio del precio final fue acompañado por aullidos emitidos por varias personas en señal de protesta.

 

No fue el único signo de desaprobación. En el mismo Villardeciervos se producían dos concentraciones de colectivos contrarios. La primera, de vecinos que consideran que las subastas de caza no son tan beneficiosas como se quiere hacer ver para el pueblo, donde creen que hacen falta otro tipo de iniciativas que le aseguren un futuro.

 

La segunda concentración estaba organizada por la conocida asociación conservacionista Lobo Marley, conocida por su defensa de la especie en Zamora y por sus anteriores acciones para intentar salvar ejemplares: llegaron a 'comprar' dos permisos en una subasta para indultar lobos, aunque finalmente fueron cazados porque la administración no consideraba válido su proceder. De nuevo los integrantes de Lobo Marley se concentraron en un acto homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente. Según la organización los lobos que se abaten en la Sierra de la Culebra son ejemplares que cruza de Portugal, donde está prohibido cazarlos; los permisos incentivan una actividad elitista por los precios que se pagan; y son una práctica cinegética que rechazan porque son solo 90 los ejemplares en esta zona.