Padre y abuelo en una semana... y con 23 años

El joven con 'su hija' y 'su nieto'

Tommy Connolly, universitario australiano, decidió adoptar a su prima, menor de edad y con un pasado vinculado a las drogas, para que esta no perdiera la custodia de su bebé.

La generosidad de Tommy Connolly, un universitario australiano de 23 años, ha conmocionado al mundo. El joven adoptó a su prima de 17 años y a su bebé para sacarles de la calle y evitar su separación tras contactar con ella por Facebook, convirtiéndose en padre y abuelo practicamente a la vez.

 

"La acogí porque era la única forma de asegurarnos de que se podía quedar con el bebé, salir de la calle y tener una vida mejor", publicó Connolly en Facebook. 

 

La historia de Connolly, que lucha por graduarse en la universidad de Sunshine Coast y continuar entrenando para ser atleta profesional, se ha hecho viral en las redes sociales, a través de las que ha conseguido recaudar más de 40.000 dólares en 18 días, que le ayudarán a costear los gastos.

 

El joven recibió en enero un mensaje de Facebook de su prima Kiarna a la que no veía desde hace más de 10 años, según informó en la red social. La joven de 17 años pedía ayuda tras ganar la batalla a la drogadicción, haber abandonado los estudios, encontrarse sin hogar y estar embarazada de 32 semanas.

 

Connolly acogió a su prima en su casa y la adoptó legalmente, así como a su "nieto" Kayday, quien nació el 17 de marzo. Para ello, tuvo que trabajar durante meses con turnos extra y estudiar minuciosamente la documentación necesaria. Además, compró ropa y muebles para el bebé, y se aseguró de que Kiarna pudiera citarse con médicos.

 

La adolescente tuvo una "mala época y una mala historia" desde su infancia, Connolly comentó en Facebook. "Cuando suceden cosas malas, es tu familia que te apoya. Nadie se quede atrás o se olvida", añadió.   

 

Las autoridades se habrían llevado a su bebé cuando nació, por lo que "esta era su única opción", dijo Connolly . "La vida le ha dado a Kiarna una etapa pobre, por la que ella ha tenido que jugar lo mejor que pudo. Nadie merece la vida que ha tenido".