Pacma registra la solicitud de que la Junta revoque la clasificación del Toro de Vega como Fiesta de Interés Turístico

Los representantes del Partido Animalista consideran anacrónico el festejo y aseguran que daña la imagen de España en el exterior. 

El Partido Animalista (Pacma) ha presentado este miércoles formalmente en el Registro de la Consejería de Cultura y Turismo de Castilla y León, en Valladolid, la solicitud para que la Administración regional revoque la clasificación del Toro de la Vega de Tordesillas como Fiesta de Interés Turístico, primer paso para, según ha anunciado su presidenta, Laura Duarte, lograr la prohibición de un espectáculo anacrónico que supone la tortura de un animal y, además, que daña gravemente la imagen de España en el exterior.

 

La presentación de dicha solicitud ha sido realizada en persona por Duarte, quien, acompañada por la vicepresidenta del Pacma, Silvia Barquero, ha argumentado que el polémico festejo vulnera además las Ordenanzas reguladoras del Toro de la Vega, viola tratados internacionales y genera un rechazo social unánime, tal y como, según ha apuntado, se ha demostrado en todos los actos convocados por su formación política.

 

Así, la máxima responsable del Pacma en el conjunto del país, en declaraciones recogidas por Europa Press, entiende que la Junta de Castilla y León, como administración competente en la materia, no puede permanece ajena al sentir mayoritario de la sociedad y debe tomar por fin cartas en el asunto revocando, como primer paso, la calificación del Toro de Vega como Fiesta de Interés Turístico.

 

"No entendemos cómo las instituciones pueden seguir amparando un festejo de este tipo y nos preocupa mucho que no tengan en cuenta la imagen que estamos dando en el exterior y que daña al país como destino turístico", ha insistido Duarte.

 

Como ejemplo de ello ha citado distintas informaciones aparecidas en medios internacionales, entre ellas una recogida en la portada del Economist que selecciona las esculturas más representativas de distintos países y que a la hora de referirse a España elige la figura de un toro sangrante.

 

INTERESES POLÍTICOS

 

Duarte ha aprovechado para criticar la postura de algunas formaciones que ahora, "por un intéres político" se han sumado al movimiento que el Pacma inició hace diez años, en clara alusión a la proposición no de ley que se debatirá en el Congreso sobre el Toro de la Vega y que, como así ha precisado, no tendrá repercusión alguna puesto que las competencias son de la Junta castellano y leonesa.  

 

En este sentido, también ha asegurado disentir de las recientes declaraciones realizadas por la portavoz socialista en el Congreso, la vallisoletana Soraya Rodríguez, y que reclamaba hacer compatibles festejos de raíces milenarias con las nuevas demandas de una sociedad del siglo XXI.

 

Al respecto, la presidenta del Pacma entiende que "la renovación no es posible en el caso de un festejo que ha pervivido hasta hoy desde 1534 y consistente en el alanceamiento de un toro. No ha posible una corrección o modificación, lo que impera es su prohibición", en la línea de lo ocurrido con otros muchos espectáculos de este tipo en otros países civilizados y porque "ha de imperar la lógica de la razón" frente al apoyo que el mismo pueda tener entre la población de Tordesillas.

 

Lo que Duarte asegura no compartir son determinadas manifestaciones insultantes o la realización de escraches sufridas en los últimos días por el alcalde socialista de la villa, José Antonio González Poncela, pues se trata de "actos a título individual" y totalmente ajenos al tipo de movilizaciones realizados por el Pacma.