PACMA considera que la decisión de Tordesillas es "una maniobra para calmar las aguas"

Manifestantes en la edición de 2015.

El partido animalista en Valladolid muestra su recelo ante la declaración del Ayuntamiento y consideran que "hasta que no lo veamos" van a creer el fin del Toro de la Vega.

La renuncia de Tordesillas a organizar el Toro de la Vega es tomada con cautela desde el partido PACMA en Valladolid. El Ayuntamiento de la villa ha indicado que "no modificará el reglamento -del torneo-" y por tanto no podrá celebrar el evento "como se viene haciendo desde hace 500 años", pero deja la puerta abierta a una celebración "aún no definida".

 

El partido animalista ha explicado a TRIBUNA, a través de su delegado en Valladolid Hugo García, sus recelos. "Estaremos de uñas hasta que no lo veamos ese día" explica García, que considera que las palabras desde Tordesillas son una estrategia para "calmar las aguas y evitar así lo que se les vendría encima, cada año se juntan más manifestantes y lo quieren evitar".

 

Desde PACMA creen que la justicia no aprobará ningún acto en el que se de muerte al toro y por tanto imaginan que la organización de Tordesillas "se dignará a hacer algo pero sin matarlo, ya que tras 500 años no van a cambiar de la noche a la mañana".

 

García ha recordado además que "todos los años tienen multas por irregularidades" en el torneo y reconoce que dentro del partido hay división de opiniones: "Hay gente que sí cree que sea el fin del Toro de la Vega, pero otros no".