Operada una paciente en el Río Hortega mediante una intervención con impresión 3D

El Hospital Río Hortega de Valladolid. TRIBUNA

La impresión 3D permite abordar con antelación el escenario de la intervención, ya que el cirujano cuenta con una réplica exacta de la pieza sobre la que va a trabajar.

Castilla y León apuesta por la innovación para el desarrollo de nuevas técnicas y prestación de servicios que aumenten la seguridad y la calidad de la asistencia sanitaria. En esta línea, el pasado 22 de octubre, el servicio de traumatología del Hospital Universitario Rio Hortega de Valladolid realizó la primera intervención quirúrgica de una prótesis de cadera en una paciente con displasia que previamente había sido ensayada y planificada con una réplica realizada con impresión 3D.

 

La impresión 3D es un proceso que permite crear objetos tridimensionales sólidos a partir de imágenes tratadas con un programa informático específico. A partir de las imágenes de un TAC en 3D o de una Resonancia Magnética Nuclear del paciente, se realiza un modelo anatómico tridimensional que es una réplica exacta, personalizada, del hueso o la articulación que se va a intervenir.

 

Esto permite planificar de antemano el escenario de la intervención, al poder tener el cirujano, con carácter previo y en sus manos, el hueso sobre el que va a actuar, conociendo toda la volumetría de la pieza. Dicha técnica posibilita ensayar en un entorno de simulación real la técnica a aplicar, permitiendo una cirugía más precisa y evitando la improvisación.

 

Las ventajas previstas son planificar y optimizar los recursos materiales que se utilizan en la propia intervención y acortar el tiempo de duración de la operación con los consecuentes beneficios para el paciente como son un menor tiempo de anestesia y menos probabilidad de infección y sangrado favoreciendo una disminución en el tiempo de recuperación de los pacientes. En el caso de la paciente intervenida, la cirugía transcurrió sin incidencias y comenzó a caminar a las 48 horas.

 

Se trata de una primera y única operación, por lo que los resultados todavía no pueden ser concluyentes. Es necesario disponer de más casos y determinar qué patología y casos específicos pueden verse beneficiados con esta técnica, de tal modo que se está estudiando su aplicación en fracturas abiertas de pelvis, patología tumoral y escoliosis. En todas estas cirugías se pueden moldear de antemano con la réplica las placas de forma exacta y su posterior esterilización.

 

Otras aplicaciones de la impresión en 3D de estos materiales permitirán su aplicación directa en la cirugía compleja. De hecho, un equipo del servicio de Cirugía Torácica del Complejo Asistencial de Salamanca ha implantado con éxito el primer esternón fabricado en una impresora en 3D de España. El protagonista ha sido un varón de 50 años que, a causa de un tumor, tenía dañada esa zona y necesitaba una prótesis para sustituir la pieza afectada por la tumoración; no hay constancia en ninguna publicación científica de que se haya practicado en España una cirugía de esternón con estas características de impresión en tres dimensiones.

 

La bioimpresión permitirá en el futuro inmediato mejorar en diversas intervenciones quirúrgicas complejas en términos de rapidez, seguridad, precisión y reducción de complicaciones. En definitiva, una medicina personalizada diseñada para cada paciente cuyo avance facilitará la elaboración de bioprótesis adaptadas a las características personales de los pacientes. Un futuro prometedor en el que en Castilla y León comienza a dar los primeros pasos.