Opel Ampera-e: la revolución de los eléctricos

El nuevo modelo eléctrico de Opel tiene un 25% más de autonomía que su rival más próximo y es capaz de acelerar de 0 a 50 km/h en sólo 3,2 segundos.


 

Aunque los coches eléctricos son una realidad, nos siguen sonando a cosas del futuro. Lo costosos que resultan, su escasa autonomía y las pésimas infraestructuras -al menos en España- son los grandes inconvenientes que está impidiendo la expansión de este tipo de vehículos. Con el nuevo Ampera-e, Opel quiere dar soluciones a uno de ellos: la autonomía. Para ello, el nuevo Ampera-e es capaz de superar la barrera de los 400 kilómetros.

 

Para conseguir esta cifra, el Ampera-e equipa diez módulos de baterías que están colocados en el suelo del vehículo. Esta batería, que ha sido desarrollada ha sido desarrollada en colaboración con la empresa LG Chem, integra 288 células de iones de litio con una capacidad de 60 kWh. Toda esta energía es aprovechada por un motor eléctrico de 204 CV/150 kW, que permite una aceleración de 0 a 50 km/h en sólo 3,2 segundos, una recuperación de 80 a 120 km/h en 4,5 segundos y una velocidad máxima, limitada electrónicamente, de 150 km/h.

 

Para aprovechar al máximo la energía disponible, el Ampera-e nos permite circular de forma relajada y prácticamente sin ruido mientras se pueden recargar las baterías al estar en movimiento. Para ello, el conductor sólo necesita levantar el pie del acelerador en la posición normal “Drive”. De esta forma, el eléctrico de Opel recupera automáticamente en retenciones y recobra energía del motor eléctrico que funciona como un generador. El efecto de freno motor se incrementa cuando el conductor selecciona la posición “Low”, aumentando también la recuperación de energía. Además, el conductor puede seleccionar la posición “Regen on Demand” para obtener la máxima recuperación de energía a través de un mando detrás del volante. El par de retención es tan alto en los modos “Low” y “Regen on Demand” que no hace falta pisar el pedal del freno para detener completamente el vehículo en tráfico normal. De esta forma, el Ampera-e se puede controlar con toda seguridad a través del acelerador (conducción con un solo pedal). Obviamente el pedal de freno ha de ser utilizado en caso de emergencia. Las simulaciones iniciales con el vehículo muestran que el conductor puede incrementar la autonomía en hasta un 5% haciendo “conducción con un solo pedal” con la máxima recuperación en tráfico urbano comparado con la conducción en modo “Drive”.

 

Como no podía ser de otra forma, el Ampera-e también está a la última en conectividad. Buena prueba de ello es su nuevo sistema multimedia y de asistencia que permite un potente punto de acceso WiFi para hasta 7 dispositivos. Asimismo, los sistemas de Apple CarPlay and Android Auto a través de los smartphones que sean compatibles con IntelliLink, harán que los pasajeros del Ampera-e puedan tener un total acceso a su música favorita o descargarse sus películas preferidas.

 

Por último, gracias a la inteligente ubicación de las baterías en el piso del vehículo, el Ampera-e, que mide 4,14 metros de largo, tiene un habitáculo homologado para cinco ocupantes y un maletero de 381 litros.