Ocho síntomas de la menopausia y posibles soluciones

Menopausia

La desaparición de las hormonas femeninas con la menopausia tiene múltiples efectos y repercusiones sobre el cuerpo de la mujer. Si en tu caso los riesgos de la terapia hormonal sobrepasan los beneficios las siguientes alternativas pueden ayudarte a manejar los síntomas.

La edad media en la que la mayoría de mujeres entran en la menopausia es alrededor de los 51 años. A medida que los niveles de hormonas femeninas disminuyen se presentan síntomas como los sofocos, que pueden presentarse en su forma más intensa cuando se detienen los periodos y en los dos años posteriores.

 

Según señala la doctora Holly L. Thacker, directora del Centro Especializado de Salud de la Mujer de la Clínica Cleveland en Estados Unidos, en la web de la clínica dirigida a pacientes, para la mayoría de mujeres la terapia hormonal a corto plazo es la mejor solución para los síntomas como los sofocos y pueden evitar la pérdida ósea asociada.

 

Sin embargo, la terapia hormonal requiere de una alta personalización según un examen médico, antecedentes de salud individuales y familiares y evaluar si sus beneficios superan los posibles riesgos.

 

A continuación, la doctora Thacker apunta los síntomas más comunes asociados a la menopausia y posibles soluciones para aliviarlos:

 

1.- Sofocos o sudores nocturnos: calor repentino que se extiende del pecho a la cabeza y que puede hacerte sudar por la noche y quizás tener escalofríos después. Entre los consejos se encuentran:

 

- Vestir fibras naturales como el algodón y utilizar capas al vestir para poder ir eliminando prendas.

 

- Fijar el termostato a 18 grados centígrados.

 

- Buscar y evitar posibles potenciadores: cafeína, alcohol, comidas especiadas y cigarrillos.

 

- Si los síntomas son demasiado invalidantes es mejor consultar al médico sobre la terapia hormonal.

 

2.- Alteraciones en el sueño: interrupciones en el sueño derivadas de los sofocos nocturnos. Se recomienda seguir las pautas de higiene del sueño que incluyen crear una rutina para ir a la cama, evitar la cafeína y el alcohol antes de ir a dormir, eliminar los dispositivos electrónicos del dormitorio, realizar ejercicio en las primeras horas del día, dejar la cama si no se puede dormir. Si la pérdida de sueño constituye un problema grave se recomienda evaluar la posibilidad de la terapia hormonal.

 

3.- Palpitaciones cardíacas: sentir una aceleración o desaceleración en el corazón que puede estar acompañada de sofocos. "Informa siempre a tu médico sobre las palpitaciones cardíacas para descartar cualquier problema cardíaco subyacente", es el consejo que apunta la doctora Thacker.

 

4.- Cambios vaginales: un aumento de la sequedad que puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas y aumente el riesgo de infecciones de vejiga.

 

- Existen suplementos de estrógenos en crema, pastillas o en forma de anillo.

 

- También existe una nueva píldora diaria sin estrógenos, que engrosa y fortalece los tejidos vaginales.

 

5.- Cambios en la piel: sequedad, picor y pérdida de elasticidad.

 

- Beber suficiente agua para estar bien hidratada.

 

- No tomar demasiados baños.

 

- Si los síntomas se vuelven demasiado molestos, hay que sopesar la opción de la terapia hormonal.

 

6.- Dolores de cabeza: migraña y otros dolores de cabeza empeoran con las fluctuaciones hormonales.

 

- Llevar un diario de las jaquecas para asegurar que están vinculadas al ciclo menstrual.

 

- Si son derivadas del ciclo, es mejor hablar con el médico sobre cuidados de prevención y opciones de tratamiento.

 

7.- Cambios en el pelo: más pelo facial (derivado de la sensibilidad a la testosterona) y menos pelo en el cuero cabelludo (por el declive del estrógeno).

 

- Un especialista en menopausia podría ayudar en el asesoramiento sobre terapias hormonales.

 

- El tratamiento con hormonas, vitaminas, electrolisis o un láser podría ayudar.

 

8.- Pérdida de memoria y concentración: dificultad para recordar y concentrarse.

 

- Aunque las fluctuaciones hormonales podrían causar estos síntomas, mejor hablarlo con un médico.

 

- Quizás fuera necesario un tratamiento para un problema médico no diagnosticado, un déficit de vitaminas, estrés, apnea del sueño o depresión.