Nyman estrena su quinta sinfonía en Valladolid, un canto a la muerte y el destino

El compositor británico Michael Nyman se ha regalado diez sinfonías por su 70 cumpleaños y estrenará una de ellas, la 5ª, este jueves día dos y el viernes tres en el Centro Cultural Miguel Delibes de la mano de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL), bajo la batuta de Jaime Martín.

El regalo, concebido la pasada Navidad, tomará forma por primera vez en el mundo la noche del jueves dos, cuando la OSCyL afronte la interpretación de la 5ª, dedicada a la memoria del escritor Laurence Sterne, autor de 'Tristram Shandy', y aborda los conceptos de la muerte y el destino.

 

En este sentido, el músico y compositor ha reconocido que desde el año 1991 intenta acercar a las salas más importantes de Europa y América su ópera sobre 'Tristram Shandy', de la que tiene un fragmento escrito y a la que pertenece la Sinfonía número 5.

 

Nyman, quien se ha reivindicado como compositor más allá de las bandas sonoras que le han dado la fama, entre ellas la de 'El Piano', cuyo éxito le ha permitido afrontar el proyecto de las diez sinfonías, ha reconocido que no trabaja con la misma libertad por encargo, lo que constituye un "reto", que por iniciativa propia a la vez que ha trasladado su deseo de que la gente conozca su faceta sinfónica y no por las bandas sonoras, género que no aborda desde hace siete años.

 

Junto a este estreno mundial figura en el repertorio el Concierto para piano número 2, escrito hace cinco años para ser tocado en un gran espacio aunque finalmente la lluvia truncó este propósito por lo que, a continuación, ha sido muy revisada, por lo que el de hoy es para él "un gran estreno".

 

Cierra el repertorio una suite de 'El contrato del dibujante' de Peter Greenaway, su primer éxito en el mundo del cine que, también estreno nacional, aportará la dosis cinematográfica al concierto y que es también para su creador un "reestreno absoluto" ya que está reinstrumentada.

 

"Agradezco a la Orquesta que me haya tenido en cuenta como compositor no sólo de bandas sonoras", ha afirmado antes de calificar de "muy serio" el programa de abono de la OSCyL en torno a su figura y de recordar que no le ofende su consideración como compositor clásico en vez de "minimalista", término que él mismo acuñó en su etapa de crítico.

 

En este sentido, ha puntualizado que escribe para los mismos instrumentos y del mismo modo al margen de la existencia o no de ordenadores antes de responder, preguntado por las causas de la crisis, que no la percibió anoche en un caro restaurante de Madrid y que no la ha notado debido a su posición acomodada.

 

RETORNA A VALLADOLID

 

Michael Nyman, quien ha afirmado que Valladolid fue la primera ciudad española que visitó, en 1971, cuando era músico y crítico pero no compositor, afronta el reto de no subirse al escenario, tras años de gira con su banda, y permanecer en el patio de butacas, lo que le hace sentir "muy orgulloso".

 

Por su parte el director Jaime Martín ha destacado no sólo el trabajo realizado con la OSCyL, que ha sido "muy duro" debido al ritmo de su música -"tengo ganas de ver la reacción del público"- sino la "felicidad" que supone para él conocer al compositor y poder charlar con él sobre su música.

 

En similares términos se ha pronunciado el pianista Iván Martín, quien tras destacar la "ilusión" del público ante este proyecto, ha considerado un privilegio poder afrontar la revisión del Concierto para Piano, "técnicamente muy complicado" y complicado también de escuchar.

   No obstante, ha ensalzado la "gran belleza rítmica y tímbrica" de la pieza, cuya orquestación presenta todos los colores necesarios, lo que hace difícil desentrañar todas las piezas para que no pierda la coherencia.