Novedad en los autobuses de Auvasa en Valladolid; el azul deja paso al verde y blanco

Los nuevos autobuses serán de color blanco y verde. @AuvasaPucela

El cambio ha levantado suspicacias en redes sociales en forma de comentarios, que dicen que el anterior color "representaba a un partido político".

Novedad en los autobuses de Auvasa solicitados por el Ayuntamiento de Valladolid y que entrarán en circulación en unas pocas semanas. Según una imagen filtrada por el blog y la cuenta de Twitter 'Auvasa Pucela', estos vehículos no serán del habitual color azul con toques verdes y blancos que lucen desde hace años, sino que el blanco tomará definitivamente el protagonismo para dejar el verde en la zona baja, al mismo tiempo que unas llamas rojas del escudo vallisoletano lucirán en la parte trasera.

 

¿El problema? Que, como suele ocurrir en estos casos con cualquier tipo de cambios, poco ha tardado en levantarse la polémica y las suspicacias. No había más que mirar a los comentarios de la red social Twitter para comprobarlo. Claro, después de que en 1995 León de la Riva cambiara el diseño rojo y blanco al que luce en la actualidad -lo cual ya fue objeto de críticas-, ahora la situación es exactamente la contraria. Bien es cierto que no se recupera el rojo anterior, pero algunos usuarios ya han asegurado que el cambio se debe a la ideología del nuevo equipo de Gobierno.

 

"Otra ruptura más del Ayuntamiento, ahora también cambia el color de los autobuses", ha asegurado el usuario @ParamioConde, quien ha entrado al debate con varios tuiteros sobre si realmente hay politización o no del tema en cuestión. La única realidad demostrable es que los buses de Auvasa cambian de color.

 

PROPULSIÓN ELÉCTRICA

 

Más tarde, y una vez comenzó a propagarse la noticia por las redes sociales, fue la agencia de noticias Europa Press la que habló con el concejal de Movilidad, Luis Vélez, para aclarar los términos. Según explicó este, el color verde se identifica con los motores poco contaminantes, como es el caso de los híbridos, y de hecho el verde ya está presente en algún detalle de la carrocería del vehículo híbrido que funciona desde hace cinco años en la línea 7.

 

En todo caso, Vélez recalcó que el color "no es importante" y ha matió que no se trata de un cambio para "romper" con el blanco y el azul establecidos durante el primer mandato del exalcalde del PP, Francisco Javier León de la Riva.

 

De hecho, según el edil del PSOE, el equipo de Gobierno no ha decidido si los otros doce nuevos autobuses que se prevé adquirir este año con fondos del remanente presupuestario de 2015 llevarán también esta decoración en verde, blanco y carmesí. "Vamos a ver qué tal resultan éstos y ya se decidirá", ha añadido el concejal de Seguridad y Movilidad.

 

El edil también ha incidido en que el color de estos autobuses "no cuesta ni más ni menos", ya que se han encargado así a la fábrica de Vectia, situada en Santiago de Compostela. Tres de ellos van con cargo al presupuesto de Auvasa, mientras que los otros dos los adquiere el Ayuntamiento con el fin de incluirlos en la línea de financiación del proyecto europeo Remourban.

 

2,5 MILLONES DE EUROS

 

Se trata de cinco autobuses cuya compra se empezó a tramitar en el año 2015 pero no pudo formalizarse antes del fin de año, por lo que ha sido necesaria una modificación de créditos para contar con una partida. Auvasa aportará aproximadamente 1,25 millones de euros para la compra de tres de ellos, mientras que el Ayuntamiento de Valladolid, con cargo al proyecto europeo Remourban, pondrá una cantidad similar para los dos restantes y la instalación de las infraestructuras de recarga que se colocarán en el inicio de y el final del recorrido de la línea 7, a la que se destinarán los cinco vehículos.

 

Alguno de los nuevos vehículos ya se encuentra en las instalaciones de Auvasa, y ahora estarán sometidos a un proceso de "adaptación", ya que se tiene que "retocar la decoración", instalar el software de Auvasa para los indicadores electrónicos, así como las máquinas canceladoras de las tarjetas de usuario, por lo que la Concejalía no cuenta con una fecha para su puesta en servicio.

 

Lo que sí se conoce es que, por el momento, estos autobuses funcionarán con propulsión híbrida con diesel ya que no podrán impulsarse al 100 por ciento con energía eléctrica hasta que se instalen las infraestructuras de recarga, que se colocarán en el inicio y final de la línea, actualmente situadas en los barrios de Arturo Eyries y de Belén (calle Nochevieja).

 

De hecho, Vélez ha apuntado la idea de que la línea se extienda hasta el barrio de Los Santos-Pilarica cuando se construya el túnel que ejecutará Adif entre la plaza Aviador Gómez del Barco -junto al actual inicio de línea- y la calle Andrómeda. Aunque ello supondría seguramente tener que cambiar de ubicación el punto de recarga en un futuro.