¿Notas tu piel como una lija al tacto? Esta es la razón

Piel

La queratosis pilaris consiste en la presencia de unas pápulas de queratina en la salida de los folículos, acompañadas o no de enrojecimiento, en distintas partes del cuerpo como muslos, mejillas, cara externa de los brazos y que se conoce también como hiperqueratosis folicular.

 

En el trastorno, que afecta a personas jóvenes y mejora con el paso de los años, al pasar la mano sobre las zonas afectadas la piel se nota áspera y produce una sensación como de lija.

 

Según explica la doctora Yolanda Gilaberte, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), lo que sucede es que la salida del folículo se tapona con queratina ocluyéndolo en ocasiones y esto puede ocasionar inflamación y un poco de enrojecimiento.

 

Es una condición muy común, se estima que ocurre hasta en un 40% de la población y que tiene una base genética. Se observa con mayor frecuencia en niños, adolescentes y jóvenes con piel seca, y especialmente con dermatitis atópica.

 

"Es una característica de la piel que no produce molestias pero que puede dar lugar a la obstrucción de los folículos y de forma ocasional favorecer su infección (foliculitis)", señala Gilaberte, dermatóloga del Hospital de San Jorge de Cuenca.

 

Se trata de un trastorno crónico que mejora con la edad y cuyo tratamiento, cuando llega hasta la consulta, consiste en extremar el cuidado hidratante de la piel con productos emolientes que contengan sustancias de tipo queratolítico que eliminan el exceso de queratina. Debe ser un tratamiento mantenido ya que no se cura al ser característico de un tipo de piel.

 

"Aunque estas sustancias queratolíticas las podemos encontrar en las cremas hidratantes habituales, para tratar la queratosis pilaris deben encontrarse a mayores concentraciones para así eliminar el exceso de queratina, se trata de la urea o los ácidos láctico, glicólico, salicílico o retinoico. Por ejemplo, las concentraciones de urea deben ser al menos del 10% o las de ácido láctico del 18%", aclara la dermatóloga.

 

QUERATOSIS PILARIS, MÁS FRECUENTE EN INVIERNO

 

No puede prevenirse, dada su base genética, y hasta un 40% de la población podría tener esta característica de la piel. "Hay personas que acuden a tratamiento o jóvenes en los que existen complicaciones con lesiones de acné pero otras personas conviven con ello y no buscan consejo médico", señala Gilaberte.

 

La queratosis pilaris aparece a edades tan tempranas como el primer año de vida y, aunque suele mejorar con la edad, existen casos más intensos que persisten con el paso de los años.

 

Puede agravarse en invierno dado que es en esta época del año cuando la piel suele estar más seca ya que en verano la humedad del sudor puede mejorarla. En los casos intensos se aplican corticoides para controlar la inflamación de los folículos y si se produce infección folicular se emplean antibióticos tópicos.

 

"Las personas con piel atópica suelen consultar más ya que en ocasiones puede ser muy marcada en la cara y dar lugar a enrojecimiento facial, además, no hay que olvidar que en los niños puede ser un factor más que favorece el desarrollo de acné", concluye Gilaberte.