Normalización monetaria y represión financiera. El mundo de la deuda y el dinero "gratis"

Hemos conocido el dato mensual de ventas al comercio minorista que crece a buen ritmo pese al riesgo político en el cual está inmerso nuestro país (4.1% Actual vs 3.9% Consenso corregido efectos estacionales y calendario). 

Previo a ello, el martes se publicaba la encuesta ZEW alemana mostrando un sólido dato de confianza (53.10 Act. vs 47.90 Cons.)  del actual clima económico que sin embargo empeoraba significativamente su lectura cuando observábamos el componente de sentimiento a futuro y proyección de la actividad económica (6.40 Act. vs 12.00 Cons.) reflejando los riesgos inherentes que estamos viviendo actualmente.

 

Al otro lado del atlántico destaca el incremento de las ventas minoristas (1.3% m/m) tras el dato negativo del mes de marzo y las peticiones de subsidios por desempleo se recuperan frente al último dato. El verdadero catalizador fue la lectura del dato 'New Home Sales' reflejando un 16.6% en abril, siendo su mejor registro desde enero de 2008 y apuntalando de manera sólida los últimos comentarios de miembros de la FED que incrementan la probabilidad de subida de tipos (Prob. Subida Junio 34% vs 4% semana anterior).

 

A pesar de estos últimos datos, positivos en su generalidad, observo un fuerte rechazo en el mercado temeroso ante una posible subida de tipos en EEUU y muy dependiente del dopaje monetario que riega el mundo desarrollado a través de los bancos centrales.

 

Este reflejo destaca si miramos la evolución que ha obtenido el S&P 500 en las últimas normalizaciones monetarias llevadas a cabo por la FED, desde donde podemos ver que el índice se ha movido con revalorizaciones muy débiles en el entorno de 0.

 

En un entorno de tipos en el que países como Alemania empieza a ofrecer rendimientos positivos en duraciones por encima de nueve años, Francia a partir del séptimo año y España por encima del tercero es preocupante ver lo inmunes que resultan los inversores a riesgos que aunque ocultos representan una de las mayores preocupaciones en el medio plazo. No es otro que el intentar entender cuál será la implicación de vivir en un entorno de tipos cero, un entorno en el que se remunera al endeudado y se penaliza a aquellos sectores, ahorradores o instituciones que hacen los deberes con tasas de endeudamiento bajas o generadores de caja.

 

Muchos inversores se equivocan al pensar que la salida es obtener dinero gratis en grandes cantidades distorsionando la ley de oferta y demanda, y peor aún, haciendo creer a los gobiernos que hacen los deberes cuando en gran parte, el lápiz lo sostienen Yellen, Draghi o Kuroda. Los gobiernos siguen mandando en el volumen de deuda emitida prácticamente en todo el mundo desarrollado. Debemos entender que una economía sin reformas estructurales y un plan de gasto equiparado al nivel de ingresos puede poner en peligro todo el sistema de bienestar que disfrutamos actualmente. Endeudamiento sin rentabilidad hoy es problema para el futuro, para nosotros mismos y peor aún, para nuestras próximas generaciones.

 

 

No debemos olvidar que nuestros ahorros 'disfrutan' de tipos cero en las diferentes entidades bancarias, que el ahorrador conservador tiene pocas opciones al margen de la liquidez que estén remuneradas correctamente por el riesgo asumido y que aquellos sectores endeudados son favorecidos con tipos de refinanciación más bajos que pueden crear una falsa ilusión monetaria de mejora en sus resultados que sin embargo no reflejan más que un estancamiento del negocio orgánico y una dependencia de la deuda cada vez mayor.

 

 

En US, los beneficios empresariales ex-energía siguen mostrando una solidez importante que sumados a los últimos datos de ventas minoristas, la solidez del mercado laboral y la capacidad de generación de flujo de caja libre por parte de las compañías del S&P 500 con exposición al mercado doméstico, una alta rotación de activos y unos costes fijos menores que sus homologas europeas permiten apoyar la tesis de asistir a dos subidas de tipos a lo largo del año por parte de la FED.

 

Elevar los tipos cuando la economía funciona, regularizar los excesos monetarios cuando dejan de tener efectos o ya han cumplido su objetivo es algo normal que debemos acoger con calma y lógica más aun cuando los datos que se presentan son sólidos, con tasas de crecimiento aceptables en sectores que apoyan el consumo interno y bajo nivel de deuda. Un incremento gradual es positivo, dejar de gatear para empezar a andar, aunque cueste, es algo que debemos asumir. Primero, le toca el turno a Estados Unidos. Espero que después de tantos años de flexibilización cuantitativa todo vaya según lo previsto.

 

Francisco Javier Sánchez Capellán, CAIA (Director de Inversiones Kuan Capital Asesores EAFI, S.L.)