Nomofobia: la ansiedad por no llevar el móvil encima

Móvil

La denominada 'enfermedad del siglo XXI' afecta cada vez a más gente y puede resultar tan adictiva y perniciosa como el alcohol o las drogas. 

Tres de cada cinco españoles sufren la enfermedad del siglo XXI conocida como nomofobia, o miedo a salir de casa sin el teléfono móvil, que se traduce, entre otros síntomas, en sensación de ansiedad, taquicardias y pensamientos obsesivos.

 

Muchos de los usuarios de teléfonos inteligentes reconocen que apenas conciben la existencia sin ese imprescindible compañero y asistente electrónico. "Los individuos que padecen este trastorno de nomofobia pierden gran parte de la confianza en sus propias habilidades y capacidades, derivando las gestiones más simples a este aparato tecnológico que todo lo sabe y todo lo guarda", ha explicado la directora y terapeuta de Coaching Club, Verónica Rodríguez Orellana.

 

Pero algunos desarrollan una dependencia tal que "la imposibilidad de contactar a través del 'smartphone' --por avería, por olvido o por descarga de la batería--, la perciben como una verdadera e insuperable angustia y desesperación", ha indicado Rodríguez Orellana.

 

"Este tipo de nomofobia", ha advertido la directora de Coaching club, "puede resultar tan adictiva y perniciosa como el alcohol o las drogas, reclamando cada día su dosis diaria y exigiendo paulatinamente un mayor incremento de la cantidad aplicada".

 

LA NOMOFOBIA

 

La nomofobia, como ya se ha explicado más arriba, es un trastorno asociado al miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil, que puede identificarse a través de una serie de síntomas.

 

-Sensación de ansiedad.

 

-Taquicardias.

 

-Pensamientos obsesivos.

 

-Pensamientos catastróficos.

 

-Dolor de cabeza.

 

-Dolor de estómago.

 

-Transpiración de las manos excesiva.

 

Conseguir superar, o tener controlada, la nomofobia pasa por estar sin el móvil unos cinco minutos al día, luego pasar a 15, y así ir ampliando el tiempo hasta que estar sin el móvil localizado no se perciba como una tragedia, como han explicado desde Coaching Club. Además, conviene que el usuario escoja un lugar de la casa para dejar el teléfono, que no se lo lleve a todas partes --ni para ir al baño--, y lo apague por las noches.