No hay tregua para el VRAC que gana en Fadura con autoridad (5-27)

El Valladolid Rugby Asociación Club (VRAC) completó una gran primera parte en Fadura, garantizando el bonus ofensivo al descanso, y solo bajó el ritmo en los últimos 20 minutos, en los que Getxo consiguió su ensayo, aunque en ningún momento perdió el control del partido.

 

Getxo RT (5): Wozniac, Iker Lavín, Troncoso, Barrenetxea, Landaburu, Iñigo, Beñat Lavín, Todeschini, Nolasco, Costa, Trápaga, Matoto, Álvarez y Jon Bilbao.

 

VRAC (27): Pablo César Gutiérrez, Pablo Miejimolle, Alberto Blanco, Daniel Sthor, Ignacio Molina, Kalo Gavidi, Stefano Tucconi, Troy Mangan, Iván Espeso, Álvaro Ferrández, Rodrigo López, Nuno Penha, Alex Gutiérrez Müller, Pedro de la Lastra y Stefan Moir. También jugaron: Alberto Pastor, Steve Barnes, Pablo Gil, Manu Mora, Manu Sevillano, Guillermo Mateu y Carlos Mañanas.

 

PARCIALES: 0-3, min. 2: Transformación de castigo de Stefan Moir; 0-10, min. 7: Ensayo de Alex Müller y transformación de Stefan Moir; 0-17, min. 12: Ensayo de Daniel Stohr y transformación de Stefan Moir; 0-22, min. 27: Ensayo de Nuno Penha; 0-27, min. 39: Ensayo de Stefan Moir; DESCANSO; 5-27, min. 61: Ensayo de Jon Bilbao; 

 

Árbitro: Luis García-Mon. Amonestó a Beñat Lavín.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 15 de la División de Honor de Rugby 2015-16 disputado en Fadura.

Dos imprevistos de última hora complicaron el desplazamiento al VRAC, que tuvo que presentar en Fadura una convocatoria de 22 jugadores ante la ausencia de Berny Hall y Scott Manson, ambos afectados por una gastroenteritis que les impidió viajar hasta Getxo. Pese a ello, el Quesos no se vio mermado y los que estuvieron cumplieron con creces. Tampoco estuvo Gareth Griffiths, pero Stefan Moir asumió las responsabilidad de los pateos y estuvo a gran nivel. Solo el viento impidió la perfección.

 

Viento que sopló a favor en la primera parte, circunstancia que aprovechó el VRAC para prácticamente sentenciar el partido a los diez minutos del comienzo. Lo consiguió con un castigo transformado y dos ensayos. El VRAC dominó territorialmente y estáticamente. En las melés no había historia. Sí estaba más disputadas las touch, acción en la que Getxo depositó sus esperanzas de dar alguna sorpresa. Pero el Entrepinares no estuvo en ningún momento dispuesto a permitírselo. 

 

Tras la primera transformación de Moir, que suponía los tres primeros puntos para los vallisoletanos, llegó el ensayo de Alex Müller, que finalizó por el flanco izquierdo una jugada de lado a lado y de infinitas fases. El VRAC no tenía prisa por encontrar el hueco, se sentía a gusto, y fue Müller el que terminó irrumpiendo. Minutos después, Stohr completaba un maul que ponía de manifiesto la superioridad quesera en el empuje. Ambos ensayos eran transformados por Moir.

 

Tras las dos primeras marcas, el partido siguió por los mismos cauces. El VRAC rebajó ligeramente el ritmo, pero Getxo ni se acercaba a la veintidós. El encuentro se trabó parcialmente, pero el VRAC se encargó de desatascarlo con un nuevo ensayo de Nuno Penha, marca de la casa y que dejó por el camino a varios rivales antes de posar. El jugador portugués tuvo que encargarse de sujetar el oval por el fuerte viento que soplaba y, en esta ocasión, Moir no acertó a colarlo entre palos. El propio Stefan se resarció poco después, con un bonito ensayo tras una melé, pase de Nuno y dos quiebros de Moir que supusieron el cuarto ensayo y por lo tanto el bonus. Dominio total al descanso.

 

El segundo tiempo fue relativamente plácido para el VRAC. La delantera de Getxo seguía sufriendo, pero el cuadro visitante no conseguía traducir su juego en puntos. Tuvo varias melés superada la veintidós local, pero sobre la línea de ensayo se desbarataban las ocasiones. Se alcanzó el ecuador del segundo acto sin que el resultado se alterase tras el intermedio. Poco después, Getxo consiguió su primera marca tras una jugada muy rápida protagonizada por Matoto y que se apuntó Jon Bilbao. Hasta el final, el VRAC se resguardó sin complicarse a la vez que Merino dosificaba desde el banquillo dando minutos a todos los convocados.