“No hago caso de las encuestas; el PSOE será la fuerza con más capacidad de liderar el cambio”

Óscar Puente, candidato a la Alcaldía por el PSOE, está convencido de que su formación podrá liderar el cambio el 24-M. Si no pudiera gobernar daría “un paso atrás” para no suponer “un lastre” a su partido.

EL CANDIDATO, EN CORTO:

 

¿Sirve para algo la campaña electoral?

Ojala tuviéramos medios para responder a esto de manera científica. Nos faltan instrumentos para medir la incidencia real que tiene una campaña en la intención de voto de la gente. No hacerla es lo que no sirve de nada.

 

Si no existiera su partido ¿a quién votaría?

Lo tengo claro, pero no lo voy a decir.

 

¿Qué no promete en campaña?

No prometo tonterías, no prometo  imposibles y no prometo cosas que no estén apegadas a la realidad.

 

Su quiniela electoral para los 29 concejales del Ayuntamiento.

No me atrevo y creo que no debo. Hay mucha volatilidad que de aquí al domingo podría cambiar todo. Sí me atrevo a decir que el PP estará lejos de la mayoría absoluta y nosotros fuertes.

 

Valladolid en una palabra.

Una ciudad lejos de su potencial. Mañana, una ciudad con muchísimo futuro.

Óscar Puente, candidato por el PSOE a la alcaldía de Valladolid, está convencido de que el Partido Popular “tendrá un bajón enorme” en las urnas y que el Partido Socialista será “la fuerza con más capacidad de liderar el cambio”. Puente dice que es un tipo “currante y dialogante” y que mantiene buena relación con todos los candidatos, incluido el alcalde, porque no se lleva la política al terreno personal. Promete retirar la tasa de basura en caso de gobernar. Si finalmente no pudiera formar gobierno dimitiría porque “no quiere ser un lastre”.

 

Dice el lema del PSOE ‘Gobernar para la mayoría’ ¿no sería mejor gobernar para todos?

Es un eslogan nacional que no me gusta. Yo abogo más ‘por el cambio fiable’ que es el que adoptamos en el ámbito local. Hay que gobernar para la mayoría y para algunas minorías que si no son atendidas por el Gobierno lo pasan muy mal. Yo creo que la idea que tiene este eslogan se funda en que se ha estado gobernando en estos últimos tiempos para una minoría privilegiada y es la mayoría la que está desfavorecida.

 

Llevamos más de diez días de campaña y aún no se sabe si León de la Riva será finalmente el candidato.

He tratado de abstraerme de todo esto. La situación el Partido Popular es su problema, aunque sí que es verdad que es bastante anómala porque la sentencia puede variar completamente el panorama. Yo trato de hacer mi campaña y olvidarme de esta circunstancia.

 

Su olfato cómo profesional de la justicia ¿qué le dice?

Mi olfato no ha funcionado hasta ahora. Yo pensaba que habría sentencia incluso antes del inicio de campaña; no la ha habido. Prefiero no hacer pronósticos ni mojarme; lo que tenga que ser será. Es un escenario que no depende de nosotros

 

¿Cómo está trascurriendo la campaña electoral?

Muy bien. Yo tengo muy buenas sensaciones en la calle, otra cosa son las encuestas. Hace cuatro años tuvimos una campaña muy difícil, con muchísima crispación. Esta está siendo una campaña mucho más positiva, más agradable, con más apoyo y ánimo de los ciudadanos.

 

¿Está siendo limpia?

Razonablemente limpia. A veces hay alguna descalificación que, casi siempre, viene del mismo sitio, pero ya contábamos con ella. No está siendo especialmente dura.

 

 

Y de mucha zapatilla por los barrios de Valladolid ¿qué se está encontrando?

Buen ambiente, la gente me está mostrando mucho cariño y reconocimiento. Hace cuatro años te decían de todo menos bonito. Eso ha cambiado.

 

Esta está siendo una campaña mucho más positiva, más agradable, con más apoyo y ánimo de los ciudadanos 

 

¿Cómo explicaría a la ciudadanía el tremendo gasto que supone las campañas electorales?

Esta mañana veía un gráfico con el gasto de los partidos a nivel nacional y el PP se disparaba por encima de los 20 millones de euros; nosotros gastamos siete. De todas formas, las campañas generan empleo y dan trabajo a imprentas, merchandising, empresas… no lo veamos como un dinero tirado, forma parte de la democracia; es más costosa la dictadura.

 

¿Cómo es su relación con el resto de candidatos?

Trato de ser una persona dialogante y me llevo bien con casi todos, incluido con el alcalde. En el plano personal he intentado mantener una buena relación con Javier León, aunque quizá a partir de caso Samaniego esa relación se haya deteriorado un poco.

 

Como en el fútbol: lo que pasa en el terreno de juego queda en la cancha

Yo lo trato de hacer así. No solo en el deporte o en la política, sino también en mi profesión. En la abogacía, en sala, te dices muchas cosas defendiendo los intereses de tus clientes, pero a la salida hay que mantener una relación personal cordial. Nunca me llevo la política a lo personal.

 

¿Se siente un poco pirata? [Le pintaron de esta guisa en uno de los carteles de su caseta electoral]

Risas. No es agradable porque denota la falta de civismo en algunas personas a la ciudad, con los ataques a nuestra caseta o a la de Sí se puede. Tampoco me preocupa mucho lo que dibujen encima de mi foto.

 

¿Se ve como alcalde?

Para eso trabajo. Llevo ocho años en el Ayuntamiento y algunos más en el partido. En el PSOE no vale otra cosa que no sea gobernar.

 

Mi proyecto estrella son las personas, los 306.000 ciudadanos de Valladolid. Y si gobernara lo primero que haría sería retirar la Tasa de Basura

 

Los malos resultados de algunas encuestas ¿le debilitan, le desaniman o le hace más fuerte?

Sinceramente no hago mucho caso de las encuestas. De lo que sí estoy convencido es de dos cosas: que el Partido Popular va a dar un bajón enorme y se va a abrir una posibilidad de cambio en la ciudad y la otra es que nosotros vamos a ser la fuerza con más capacidad de liderar ese cambio. Por eso los datos que puedan dar las encuestas ni me influyen ni me preocupan.

 

Y si no fuera capaz de gobernar ¿qué pasaría? ¿Se ve en la oposición otros cuatro años?

No. Ya lo he dicho hace mucho tiempo. No seguiría; es una muestra de honestidad y transparencia con la gente y con las siglas a las que represento. Uno no puede ser un lastre y si no obtuviera la confianza llegaría a la conclusión de que no soy la persona adecuada y por tanto daría un paso atrás.

 

Le podría acusar de abandonar el barco…

El barco está lleno de buenos tripulantes y otros podrán llevarlo a mejores puertos.

 

Si a usted le para un ciudadano y le pregunta cuáles son sus tres mejores medidas ¿Qué le diría?

Mi proyecto estrella son las personas, los 306.000 ciudadanos de Valladolid. Mis medidas más inmediatas son el Plan de Empleo, la retirada de la Tasa de Basuras y la creación de la empresa pública de los servicios sociales de Valladolid.

 

¿Cuál ha sido la propuesta más absurda que ha escuchado estos días?

El turismo sanitario. Me parece que es una auténtica tontería. Pretender que una ciudad cuyos hospitales privados no son referencia de ningún tipo y compararnos con Pamplona no tiene ni pies ni cabeza. Denota hasta qué punto quien gobierna la ciudad está sin ideas y de agotamiento brutal.

 

¿Y si los vallisoletanos le volvieran a dar la mayoría absoluta a León de la Riva?

Estoy convencido de que no va a suceder. Yo creo que el PP se va a quedar lejos de la mayoría absoluta, no tengo ninguna duda.

 

¿Prevé mayor o menor participación que en otros comicios?

Ahí está la duda. Hay montón de gente indecisa y no sabemos si se van a quedar en casa o se van a animar a votar. Yo creo que será parecida a hace cuatro años.

 

Mucho partido nuevo, se prevé que la corporación quede muy atomizada

Veremos el domingo qué panorama queda dibujado. Hasta qué punto coincide esa manifestación espontánea de  alguna gente que dice que va a votar a partidos nuevos con el resultado final que se produzca en las urnas. Soy escéptico con eso. No digo que no vayan a entrar, pero creo que con menos fuerza de lo que las encuestas hablan.

 

Defina en una palabra a todos los candidatos

Javier León de la Riva (PP): Pasado

Manuel Saravia (VTLP): Buen tipo

César Toquero (UPyD): Se lo ha currado

Jesús Presencio (Ciudadanos): Desconcertante

Alfredo Fernández (VOX): Entrañable

Y un tal Óscar Puente: sobre todo currante.