Nintendo se pasa al smartphone y revoluciona las calles, literalemente

Un usuario de Pokemon Go jugando por las calles. TWJ

El nuevo juego de Nintendo, Pokemon Go, ya le ha hecho ganar a la compañía japonesa 10.000 millones de euros. Pokemon Go promete revolucionar el mundo de los videojuegos mezclando realidad y ficción.


 

Sólo cuatro días lleva el juego en el mercado y las acciones de la compañía japonesa han crecido más de un 41 %. A este ritmo a nadie le sorprendería que batiese los records de descarga del hasta ahora imbatible Candy Crush. Pero para desgracia de muchos, Pokemon Go aterrizará en España más tarde de lo previsto; de momento sólo ha llegado ‘oficialmente’ a Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Lo cierto es, sin embargo, que el alcance real es difícil de estimar ya que más allá de los 10.000 jugadores de estos tres territorios, muchos aficionados de todo el mundo se las han apañado para conseguir el juego.

 

FROMATO EN CLAVE DE ÉXITO

 

Pokemon Go plantea unas cuantas novedades: ya no habrá combates, no se necesitará una consola sino un Smartphone, y no se jugará desde casa. Ésta última es la más llamativa de las innovaciones, ya que ahora para capturar a los pokemons has de salir a buscarlos a la calle. Por último, tanto los usuarios de Android como los de Apple podrán descargarse el juego de manera gratuita -los ingresos vienen en realidad de microtransacciones. La suma de estos detalles ha empujado a Pokemon Go hacia el éxito, y una prueba innegable de éste se encuentra en los registros de búsqueda de Internet; la reina de las búsquedas, el porno, ha sido destronada varias veces estos días por Pokemon.

 

NO APTO PARA DESPISTADOS

 

La ventaja que plantea este juego con respecto a otros es que te incita a salir al mundo y a desenvolverte por las calles de tu ciudad. Pero lo que es una ventaja puede tornarse un inconveniente si no se presta la atención suficiente.

 

Era inevitable que más de 10.000 personas caminando sin rumbo fijo en busca y captura de pokemons tuviese consecuencias. Y así ha sido, estos tres días de milenials deambulando concentrados en la pantalla de su móvil han tenido como resultado piernas rotas, choques contra farolas e incluso robos.