Nieves Zubalez Marco explica la transformación sostenible de los albergues del Camino de Santiago

Nieves Zubalez directora del proyecto Life Stars +20. A. MINGUEZA

Un proyecto piloto de la Fundación San Valero permite medidas de ahorro y eficiencia energética en cinco albergues del Camino de Santiago francés, entre ellos uno de Castilla y León.

Un Camino de Santiago verde y sostenible. Esto es lo que persigue el proyecto Life Star +20, auspiciado por la Unión Europea, y que ha puesto en marcha en cinco albergues del Camino Francés la Fundación San Valero (del grupo zaragozano San Valero), que tutela este innovador proyecto que busca la sostenibilidad de estos lugares frecuentados al año por miles de peregrinos.

 

Nieves Zubalez es la directora del proyecto que cuenta con un presupuesto de 1.7 millones de euros y que se prolongará hasta agosto de 2017. “Sabíamos que el Camino de Santiago es un recurso turístico muy válido pero que carecía de ese toque medioambiental tan necesario”. Es por eso que el objetivo del proyecto es ahorrar más de 5.000 toneladas de CO2 y 10.000 metros cúbicos de agua con la participación de 10.000 peregrinos.

 

Para lograr estas cifras se hay actuado en cinco albergues uno por cada comunidad autónoma: Arrés (albergue municipal) en Aragón; Zabaldica (conventual) en Navarra; Nájera (municipal) en La Rioja, Ponferrada (parroquial) ya en Castilla y León y Samos (monástico) en Galicia. En todos ellos se ha apostado por una batería de medidas (una veintena) para mejorar la eficiencia energética, donde se prima ahorrar agua y luz.

 

“Solo se enciende la luz cuando es necesario, se va graduando la iluminación -toda ella de led-, con sensores de presencia, se han instalado en las duchas unos limitadores de caudales para evitar el derroche de agua…”, enumera Zubalez. Aunque se ha actuado en estos cinco albergues, el proyecto ha puesto a disposición este catálogo de medidas para cualquier alojamiento de peregrinos que lo solicite.

 

Asimismo, cada albergue está instalando un punto de recarga para vehículos ligeros eléctricos como bicicletas o sillas de minusválidos, por ejemplo. Fundación San Valero quiere que todas estas medidas que tienen una trasfondo ‘verde’ no se queden solo en los albergues, sino que los peregrino se lo lleven en su mochila a casa.

 

Para ello se instalan unos info-point “unas especies de quioscos con dinámicas participativas, donde los peregrinos se comprometen medioambientales para seguir ahorrando luz y agua en sus hogares. Tenemos ya más de 3.000 amigos de países como China, Alemania, Francia, Italia y España”, explica la directora del proyecto.

 

Asimismo, la repercusión de este programa ha llegado hasta el Camino Mariano Maria’s Hof en Austria, que también quiere implementar de forma experimental en un albergue esta batería de medidas a favor de la sostenibilidad y el medio ambiente.