Nadie se acuerda del bolardo de la Plaza Mayor

El acceso al parking de la Plaza Mayor por la calle Manzana se quedó sin bolardo hace ya casi varios meses, después de haber destrozado los bajos de más de cuarenta coches. A.MINGUEZA

El concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, asegura que “no ha habido problemas de circulación” desde el fin de su actividad el 30 de junio y su retirada hace casi un mes.

LA HISTORIA DEL BOLARDO

 

Hasta 41 vehículos sufrieron los 'ataques' del elemento de regulación de la Plaza Mayor.

 

Se instaló en octubre de 2010 y se ha retirado definitivamente la semana del 17 de agosto, aunque llevaba inactivo desde el 30 de junio.

 

Ninguno de los afectados que denunciaron al Ayuntamiento por el destrozo de su coche consiguió que el juez les diera la razón.

¿Bolardo? ¿Qué bolardo? Parece haber pasado definitivamente a la historia, aunque los vallisoletanos tardarán aún un tiempo en despejar de su memoria el famoso elemento que resultó ser el culpable de que 41 vehículos se dejaran sus bajos en la calle Manzana. Y es que una vez ha trascurrido casi un mes desde su definitiva retirada –Óscar Puente ordenó personalmente que cesará su actividad el 30 de junio-, nada parece haberse notado en el tráfico.

 

El fin llegó definitivamente para el mencionado bolardo a partir del 17 de agosto, cuando las obras en la calle Manzana supusieron su retirada total. Más de tres semanas después, lo cierto es que no ha habido ningún contratiempo en la entrada al parking de la Plaza Mayor, ni siquiera con unas bulliciosas Fiestas de por medio.

 

“Se trata es de regular el tráfico y en ese sentido sí que se está consiguiendo”, asegura Luis Vélez, el concejal de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento, satisfecho con que el cambio no haya supuesto mayores inconvenientes. “Es verdad que alguno todavía se salta el semáforo, pero hay que ver el lado positivo y es que no está habiendo retenciones”.

 

Y es que desde el pasado 30 de junio, tan solo un semáforo y la pertinente cámara de seguridad se encargan de que nadie se ‘cuele’ en el aparcamiento. Pero si la cosa parece funcionar a la perfección sin un elemento que resultó un peligro para casi medio centenar de coches, ¿por qué seguía ahí antes de la entrada del nuevo Gobierno?

 

“La verdad es que no lo sé. Nosotros era algo que llevábamos en el programa y así lo cumplimos en cuanto pudimos”, se encoge de hombros Vélez, haciendo ver que parecía un empeño personal del antiguo alcalde, Javier León de la Riva, el mantenerlo ahí.

 

“Poco a poco se está llegando a un ambiente de normalidad, espero que dentro de poco se deje de hablar de ello”, prosigue el concejal. “Se había puesto un problema donde no lo había y parece que hemos conseguido solucionarlo”. Efectivamente, ni siquiera el tráfico incrementado estos días por los festejos de la Virgen de San Lorenzo ha terminado por crear problemas en el acceso. Y es que parece que ya nadie se acuerda del bolardo de la Plaza Mayor. Descanse en paz.

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