Nadal y Djokovic se retan por primera vez esta temporada en Miami

En el historial de sus duelos, Nadal domina por 22 victorias a 17 de Djokovic, aunque los dos últimos partidos, ambas finales (Londres y Pekín), son para el serbio.

El tenista español Rafa Nadal y el serbio Novak Djokovic se verán las caras este domingo en la final del Masters 1.000 de Miami, segundo de la temporada, después de que sus rivales este viernes en las semifinales de Crandon Park, el checo Tomas Berdych y el japonés Kei Nishikori, se retirasen por distintas dolencias.

  

La primera semifinal, entre el verdugo de Roger Federer en cuartos de final y el número dos del mundo, que ha ganado ya tres veces en Florida, no llegó a celebrarse cuando el japonés anunció horas antes una lesión en la ingle de su pierna izquierda. Sin embargo, la noticia de una nueva retirada sorprendió poco antes de la segunda semifinal, con Berdych anunciando su indisposición para saltar a la pista por una gastroenteritis.

  

Así pues, sin necesidad de jugar para lograr un billete a la final --en el caso del serbio es el segundo pase sin saltar a la pista ya que en tercera ronda Florian Mayer no jugó--, el número uno y dos del mundo medirán sus fuerzas como ya hicieran en Miami en 2011, donde se impuso un 'Nole' que suma ya tres títulos en el torneo floridano por ninguno del mallorquín a pesar de que esta será su cuarta final.

  

Precisamente ese será uno de los alicientes para el tenista español, saborear la victoria en Miami por primera vez. Además, después de caer en tercera ronda del pasado Masters 1.000 de Indian Wells, el de Manacor busca recuperar el sabor de la victoria con el que sería su tercera conquista esta temporada tras Doha y Río de Janeiro. El de Belgrado por su parte viene de ganar en California y podría repetir un doblete que ya se apuntó precisamente en 2011, ganando también a Nadal en Indian Wells.

  

Será el primer enfrentamiento entre ambos esta temporada. En el historial de sus duelos, Nadal domina por 22 victorias a 17 de Djokovic, aunque los dos últimos partidos, ambas finales (Londres y Pekín), son para el serbio.