Nadal sucumbe ante el poderío de Kyrgios

Rafa Nadal se lamenta después de fallar un golpe

El número uno del mundo, Rafael Nadal, ha quedado apeado de Wimbledon después de sucumbir en octavos de final ante el australiano Nick Kyrgios por 7-6 (5), 5-7, 7-6 (5) y 6-3, en un choque en el que el español no pudo contrarrestar la potencia de los golpes del jugador oceánico.

A sus 19 años, Nick Kyrgios se ha presentado en sociedad en el 'All England Tennis Club'. Antes de llegar a Londres, el 'aussie' solo había conseguido ganar dos partidos en torneos ATP durante esta temporada -y uno fue en una fase previa, en Dusseldorf (Alemania)-. Un número que ya ha superado con creces con su cuarta victoria en apenas dos semanas en la hierba de Wimbledon.

 

Apoyado en un extraordinario saque, con el que consiguió 37 saques directos y con un juego muy agresivo de ataque tanto con su derecha como con su revés, Kyrgios consiguió desarbolar a Nadal en un partido en el que sólo le hizo falta romper el saque al español en una ocasión para lograr vencerle.

 

Porque Nadal realizó un buen partido, digno del nivel que ha mostrado durante esta semana y media en Londres. El de Manacor estuvo expeditivo con su saque -11 'aces' y porcentajes del 77% y 59% en puntos ganados con primero y segundo servicio- y aceptó el reto de jugar un partido donde predominaron los golpes ganadores -70 el australiano; 44 el español-. A pesar de todo ello, Nadal abandona Wimbledon antes de la final por primera vez en sus participaciones en las que ha llegado a la segunda semana de torneo.

 

Sin embargo, el número 1 del mundo, flaqueó en los momentos en los que casi siempre es mejor que sus rivales: en los momentos de tensión, donde la raqueta no puede temblar. O, mejor dicho, no lo hizo el australiano, que no se arrugó en los 'tie-breaks' del primero y el tercer set. Situaciones que a la postre marcarían el partido.

 

El primero de esos desempates llegó después de que el australiano, número 144 del mundo cuando arrancó Wimbledon, perdonara un 'set point' con 5-6 en el marcador. A pesar de ello, no se desmoronó y se puso rápidamente con 4-0 a su favor en el 'tie-break'. Algo que no desaprovechó para dar el primer golpe de efecto al partido.

 

KYRGIOS HACE BUENO SU ÚNICO BREAK

 

Nadal se enfrentó entonces a una situación que ya le era conocida. En los anteriores tres partidos empezó cediendo la primera manga. Y el guión parecía que iba a ir por ese camino después de que en el duodécimo juego del segundo set aprovechara una de las tres únicas posibilidades de rotura para adjudicarse la manga por 7-5.

 

De nuevo podría haber sido un momento para que Kyrgios se viniera abajo, pero otra vez no fue así. El partido siguió por el curso de los saques directos, los golpes ganadores y los puntos cortos. Un río de juego que, sin oportunidades de rotura para ninguno de los dos jugadores, desembocó de nuevo en un juego de desempate.

 

Volvió a salir ganador Kyrgios y ya no volvió a mirar atrás. En el cuarto juego del cuarto parcial le rompió a Nadal el saque en una de las únicas cuatro bolas de rotura que el de Manacor concedió. Tampoco eso le hizo ponerse nervioso al de Canberra, que cerró el partido en sus siguientes tres juegos al saque, incluido su saque directo número 37 en la única bola de partido que necesitó para cerrar el partido y finiquitar la participación de Nadal en Wimbledon.

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