Nace la asociación Ictia, bajo el paraguas de Aspaym, para atender a afectados por ictus y fomentar la prevención

Director de Ictus del Clínico pide crear una "cultura" para la fase subaguda y crónica como la que "ya existe" con la aguda.

La Asociación de parapléjicos y Grandes Minusválidos (Aspaym) de Castilla y León ha creado bajo su paraguas la organización Ictia, que nace con el objetivo de atender a afectados por ictus y paresias, y de fomentar la prevención de estos accidentes cerebrovasculares, que uno de cada 10 castellanoleoneses padecerá a lo largo de su vida, según informa Europa Press.

 

El presidente de esta nueva asociación, Julio Herrero Bermejo, ha subrayado que este tipo de patologías "está subiendo mucho" en los últimos años, ya que cada año afecta a cerca de 7.000 personas en la Comunidad y más de 120.000 en España.

 

En este sentido, Herrero ha subrayado la importancia de avanzar en la atención que reciben los afectados una vez superada la fase aguda de la enfermedad, para lo que las instalaciones de Aspaym servirán de centro de rehabilitación provisional, aunque en próximas fechas la asociación espera cerrar las negociaciones con la Fundación ONCE para abrir un centro específico junto al Hospital Río Hortega de Valladolid.

 

Asimismo, ha mostrado su intención de que en un plazo de tiempo corto culmine su presencia en todas las provincias de Castilla y León, al tiempo que ha insistido en la importancia de "sensibilizar a la sociedad" para "evitar factores de riesgo", dentro de lo cual ha defendido la realización de análisis para controlar el flujo de sangre en las carótidas, como medio de detección de ese factor.

 

Al hilo de esto, el director del Área de Ictus del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Juan Francisco Arenillas Lara, ha subrayado que, al igual que "ya existe" una "cultura" en la sociedad y los profesionales sanitarios sobre la forma de actuar en la fase aguda de la patología, "sería bueno" que hubiera una similar "para la fase subaguda y crónica", cuando se produce la rehabilitación del paciente una vez que su vida no corre peligro.

 

RETO Y OPORTUNIDAD

 

Para Arenillas, éste es el horizonte hacia el que debe mirar la atención de ictus y otros accidentes cerebrovasculares, un "gran reto", pero a la vez, una "gran oportunidad" en el campo de la investigación, con nuevos ensayos clínicos para la rehabilitación de personas afectadas basados en la electroestimulación o estimulación magnética, a lo que se uniría la terapia celular, que el doctor ha situado a más largo plazo. En este sentido, ha recordado que sólo dos centros en toda España trabajan en esta materia y sus investigaciones se encuentran en un nivel "muy básico".

 

Al hilo de esto, ha ensalzado el nacimiento de Ictia, ya que en este tipo de patologías "no existía un movimiento asociativo" como en otras de tipo neurológico tales como el Alzheimer o la esclerosis múltiple, lo cual "permite estrechar lazos" con los profesionales sanitarios.

 

Precisamente el consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, ha subrayado que este tipo de organizaciones prestan una atención asistencial "más rápida" que la Sanidad Pública a los enfermos, la cual "a veces avanza con lentitud" debido a su "complejidad".

 

Por ello, ha apostado por sustituir gradualmente a estas asociaciones en los servicios que prestan, para lo cual ve necesario "reorganizar" el modelo asistencial y "mejorar la coordinación" entre las distintas unidades médicas. "Hay que romper esquemas y fronteras", ha defendido.

 

En este sentido, Sáez Aguado, que ha asistido a la presentación de Ictia, se ha comprometido a mantener la financiación económica para este tipo de patologías, que actualmente ronda los 115.000 euros, y desviar los ajustes hacia otros aspectos como la reducción de conciertos con clínicas privadas.

 

AVANCES EN EL TRATAMIENTO

 

El doctor Arenillas ha destacado los avances en el tratamiento del ictus, lo que ha permitido que sólo entre un ocho y un nueve por ciento de los casos derive en el fallecimiento del paciente. Por su parte, un 70 por ciento de los supervivientes logran recuperar su autonomía, mientras que el 30 restante arrastra secuelas graves que van desde deficiencias motrices, a lingüísticas, cognitivas o visuales.

 

Por ello, ha recomendado a todas las personas de entre 50 o 55 años con "algún factor vascular conocido" que se realice pruebas en Atención Primaria para conocer la probabilidad que tiene de sufrir este tipo de problemas.

 

Actualmente, 60 de los 260 pacientes atendidos en el centro de rehabilitación de Aspaym han sufrido algún tipo de ictus, lo que hace que sea la patología más tratada en estas instalaciones, según ha confirmado el presidente de Ictia.