Nace el primer bebé tras un trasplante de útero

Tener un bebé tras un trasplante de útero ya es una realidad. Acaba de nacer el primer bebé gestado en un útero trasplantado a una mujer sueca de 35 años, que nació sin útero. 

Sus ovarios funcionaban perfectamente y quedó embarazada por fecundación in vitro la pasada primavera. El bebé, un varón, ha nacido prematuramente, en la semana 32 de embarazo, y ha pesado 1,8 kilos.

 

UN GINECÓLOGO ESPAÑOL EN EL EQUIPO MÉDICO

 

La revista científica The Lancet acaba de publicar que se trata de la primera mujer del mundo en dar a luz a un bebé después de haber recibido un trasplante de útero donado por una amiga de la familia de 61 años, a la que le había llegado la menopausia siete años antes de ceder este órgano a la futura madre.

 

El doctor sueco Mats Brannstrom, profesor de obstetricia y ginecología en la Academia Sahlgrenska en la Universidad de Gotemburgo, es el autor del trasplante. Entre los miembros de su equipo se encuentra un español, el ginecólogo del Hospital La Fe de Valencia, César Díaz, quien ha participado en cuatro de los trasplantes de útero realizados por el equipo sueco hasta la fecha.

 

UN SEGUNDO EMBARAZO ES POSIBLE

 

Un año después de recibir el trasplante de útero, el equipo de ginecólogos dirigidos por el doctor Brännström, transfirió un único embrión a la madre, y la prueba de embarazo resultó positiva tres semanas después.

 

El embarazo se desarrolló con normalidad hasta la semana 31 de gestación, en la que se encontró un episodio de rechazo durante el embarazo, que fue tratado con corticosteroides. La futura mamá estuvo trabajando hasta el día antes del nacimiento del bebé, que tuvo que adelantarse dos semanas. Y es que aunque el parto por cesárea estaba previsto para la semana 34, una preeclampsia materna en el embarazo, con hipertensión muy elevada, obligó a interrumpirlo en la semana 32.

 

El bebé varón nació sin ninguna complicación y con unas medidas normales para un bebé prematuro de la semana 32, ya que pesó 1,775 kg y midió 40 centímetros. A la sensación de felicidad de los padres y de todo el equipo de ginecología sueco, se unen las esperanzadas declaraciones de Brännström, quien ha asegurado que "creemos que es seguro intentar un segundo embarazo".