Muere el hombre que se quemó a lo bonzo en el campanario de una iglesia de Granada

El hombre de 34 años y origen serbio que se quemó a lo bonzo en el campanario de una iglesia de Granada, ha muerto este viernes debido a la gravedad de las quemaduras que presentaba.

El fallecido permanecía ingresado en la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla tras quemarse a lo bonzo este jueves en el campanario de la Iglesia de San José, en el barrio granadino del Albaicín.

El herido fue asistido inicialmente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Traumatología de Granada de las quemaduras de segundo y tercer grado que presenta, que afectaban a gran parte de la superficie de su cuerpo, aunque dado su estado los facultativos decidieron trasladarlo a la unidad especializada que existe en Sevilla.

El hombre, según las primeras informaciones un indigente con las facultades mentales "mermadas", fue socorrido sobre las 8,40 horas del jueves por efectivos de la Policía Local, Policía Nacional y Bomberos, después de que prendiera fuego a sus ropas en el citado campanario, al que se cree que pudo acceder el miércoles por la tarde, cuando algunos vecinos escucharon un sonido "extraño" de campanas.

Varios agentes consiguieron sofocar las llamas que se había provocado en la ropa y le trasladaron desde el campanario hasta una ambulancia con el apoyo de los Bomberos y los servicios sanitarios del 061, que le han asistido en el lugar antes de llevarle hasta el Hospital de Traumatología.

Los Bomberos no encontraron ningún acelerante del fuego ni gasolina, por lo que se cree que prendió directamente sus ropas.

El subdelegado del Gobierno en Granada, Santiago Pérez, detalló el jueves que sobre esta persona pesaba un expediente de expulsión del país por el que el miércoles fue trasladado hasta dependencias policiales para que se realizaran los trámites pertinentes, aunque precisó los motivos, que pueden ser por delinquir o simplemente por residir de forma ilegal en España.