Mucho dolor y luto en el funeral por las víctimas del accidente de Santiago

La ceremonia religiosa empezó a las 19.00 horas y previamente un sacerdote reconoció el "duro golpe" que supone un siniestro de Angrois.

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, ha calificado como "signos de luz en el misterio de la muerte y el dolor" la ayuda aportada a los afectados por el accidente ferroviario por parte de vecinos de Angrois que "se desvivieron para atender a las víctimas" y "el esforzado trabajo de cuantos colaboraron para paliar el inmenso dolor".

 

En su homilía durante el funeral por las 79 víctimas mortales registradas en el accidente ferroviario, monseñor Julián Barrio ha admitido que "no es fácil comprender y aceptar" que hayan perdido la vida tantas personas, "cuando tantos proyectos y esperanzas llenaban su quehacer diario", pero ha apelado a "no malgastar el dolor".

 

"Todo tiene sentido en nuestras vidas. No somos un grito en el vacío. El sufrimiento y la muerte parece hacer estremecer nuestra fe, pero la fe nos dice que nuestro dolor, unido al de Cristo en la cruz, es portador de salvación", ha proclamado durante la ceremonia religiosa a la que asisten familiares de víctimas, entre diversas autoridades, presididas por los Príncipes de Asturias y la Infanta Elena, así como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

 

El arzobispo ha subrayado que el siniestro ferroviario provocó que se encogiesen "las almas" cuando se produjo "al atardecer de un día que se presentaba festivo", la víspera de la celebración de Santiago Apóstol. "Nuestra alma buscó en la oración el sosiego para encomendar al señor a los fallecidos, pedir la recuperación de los heridos, implorar el consuelo y la serenidad para las familias de las víctimas", ha dicho.

 

Monseñor Julián Barrio ha destacado que "sólo la esperanza" en Jesucristo "puede consolar la pérdida de seres queridos y dar sentido a las vidas". También ha tenido palabras de recuerdo para los 69 heridos que aún permanecen hospitalizados, a quienes ha deseado "una pronta recuperación". Además, ha hecho mención a las 39 víctimas del accidente de autobús registrado en la región italiana de Campania.

 

EL PÉSAME DE LOS PRÍNCIPES

 

Los miembros de la Casa Real que han asistido al funeral por las víctimas mortales del accidente ferroviario, los Príncipes de Asturias y la Infanta Elena, se han acercado a dar uno por uno el pésame a los familiares de los fallecidos que han asistido a la eucaristía celebrada en la Catedral de Santiago de Compostela.

 

Una vez concluido el funeral religioso, también se han acercado a dar el pésame a los familiares el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto a su esposa, así como el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo; la ministra de Fomento, Ana Pastor; el alcalde de Santiago, Ángel Currrás; y el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, entre otros.

 

El funeral se prolongó durante una hora y contó con la asistencia de una decena de presidentes autonómicos --el de la Junta de Andalucía y la de Aragón excusaron su asistencia-- y de numerosas autoridades institucionales de todo el Estado, así como ministros del Gobierno central y el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, entre otros.

 

La Catedral compostelana se quedó pequeña para albergar a todos los que quisieron rendir homenaje a los fallecidos en la tragedia ferroviaria. Así, centenares de personas no han podido entrar en el templo y en torno a 2.000 personas han seguido la eucaristía desde una pantalla que fue instalada en la Plaza de la Quintana.

 

Una vez que concluyó la eucaristía y fueron saliendo los asistentes, las personas que habían seguido el oficio religioso desde fuera, pudieron acceder a la comunión por las puertas de Azabacherías y Platerías.