"Mourinho y Casillas no tienen por qué irse de cañas"

El tolosarra señala que Mourinho le ha hecho crecer "personal y profesionalmente".

El centrocampista del Real Madrid Xabi Alonso se deshace en elogios hacia la figura de José Mourinho, al que califica de hombre "listo" y "uno de los mejores entrenadores del mundo", y al que agradece haber hecho que crezca "personal y profesionalmente".

  

"Él (Mourinho) es listo, ha convivido siempre con las críticas. Cuando los resultados son buenos todo parece más bonito, cuando son malos, parece que surgen todos los conflictos, disputas personales o problemas. Pero es cierto que este año no estamos contentos porque estamos perdiendo más de lo que solemos", señala Alonso en una entrevista a la revista 'Vanity Fair' que sale mañana viernes en Madrid y Barcelona.

  

Por ello, cree que el portugués "como entrenador es muy, muy bueno". "Uno de los mejores del mundo. A mí me ha hecho crecer personal y profesionalmente, y es excelente a la hora de empatizar con los jugadores", advierte.

  

Estas alabanzas llegan en un momento en el que se duda de la relación entre el de Setúbal y el vestuario. "En el roce diario, en el cara a cara, es donde te gana. Hablo de la relación entrenador-jugador, de otra, no sé", asegura el tolosarra, que habla de "primera mano".

  

"No, no está dividido (el vestuario). Yo me entero de todo y veo las diferencias entre lo real y lo que se publica, y no podemos estar todo el rato desmintiendo. Somos y debemos ser un equipo, tenemos que seguir estando juntos, porque es un deporte colectivo", añade al respecto.

  

Sobre la relación entre Mourinho y el capitán del equipo, Iker Casillas, Alonso es claro. "Mantienen una buena relación profesional como entrenador y jugador. No tienen por qué irse de cañas", afirma el centrocampista vasco.

  

Por otro lado, el mediocentro recalca que "jamás" imaginó que "estaría hoy jugando en el Real Madrid o que llegaría a ser campeón del mundo". "No fue un objetivo, sino una consecuencia natural", confiesa, dejando claro que "nunca" pensó "en conseguir más de lo que consiguió" su padre, Perico Alonso, que "no era de contar 'batallitas'" ni de dar "consejos para mejorar" ni a él ni a su hermano Mikel. "Aunque está claro que tuvo mucha influencia sobre nosotros", subraya.

  

El tolosarra decidió cambiar de aires con tan sólo 22 años, abandonando la Real Sociedad para marcharse al Liverpool. "A nivel personal y deportivo era el momento idóneo para cambiar, para salir del entorno familiar, volar y crecer", explica.

  

En los 'reds' ganó la Liga de Campeones y tuvo en 2008 un pequeño roce con Rafa Benítez. En marzo de ese año, su mujer Nagore, embarazada de su primer hijo, rompió aguas un día antes de que el equipo inglés partiese a Milán para jugar un partido clave de 'Champions' ante el Inter.

  

"Pasé horas meditando la decisión y al final me pudo más acompañar a mi mujer y estar presente en el nacimiento. Llamé al míster y le dije que si quería, en cuanto naciera yo tomaría el primer avión hacia Milán", recuerda. Finalmente, no llegó al encuentro. "Supongo que Rafa lo entendió más o menos. Ahora mismo lo que sé es que tomé la decisión correcta y la volvería a tomar. Nagore es la mujer de mi vida, con la que estoy creando mi familia y con quien vivo cosas muy intensas", confiesa.

  

Sobre su futuro, el centrocampista internacional no lo tiene claro. "¿Cómo me planteo mi vida? No sé si como entrenador, no lo descarto, pero tendría que prepararme. Me gustaría adentrarme en el mundo del software informático o de la creación de aplicaciones móviles", sentencia.