Miguel Ángel Portugal cumple lo que promete

Miguel Ángel Portugal, entrenador del Real Valladolid, el día de su primer entrenamiento. A.MINGUEZA

El entrenador del Real Valladolid acumula ocho puntos en cuatro jornadas de Liga, solo uno menos que Garitano en nueve partidos, aunque las sensaciones de juego siguen sin ser las mejores.

Las comparaciones son odiosas, suele decirse en el refranero popular, y si no que se lo digan a Gaizka Garitano. El ex entrenador del Real Valladolid hizo las maletas y marchó de Zorrilla después de nueve jornadas de Liga en las que cosechó también nueve puntos, merced de dos victorias, tres empates y cuatro derrotas... algo que pronto superará Miguel Ángel Portugal, previsiblemente.

 

Y es que el técnico burgalés, tan solo cuatro partidos después, ya ha conseguido igualar prácticamente al vasco. Ocho puntos en cuatro jornadas, cumpliendo la media inglesa de victoria en casa y empate fuera, contemplan a un Portugal que parece estar cumpliendo con lo que prometió.

 

“Ganar, después ganar y después ganar”, aseguró el entrenador en su presentación, tras ser preguntado por sus prioridades toda vez que tomaba el timón del equipo. Probablemente esta sea una de las claves del entrenador desde su aterrizaje en Valladolid. El juego sigue sin ser un derroche de alegría, de diversión y un regalo para los ojos de los aficionados, pero los números, por ahora, encajan.

 

El Real Valladolid ha comenzado su despegue y parece que las cosas marchan, después de que por fin se haya dado ese cambio de “mentalidad” del que también hablaba el entrenador en su primer día ante los medios. La duda ahora es, ¿cuánto tiempo aguantará así el Pucela?

 

Puestos a hablar de refraneros populares, en el mundo del fútbol suele decirse también que los buenos resultados suelen cimentarse en un buen juego, en saber inculcar al vestuario una mentalidad de colectivo para que hagan suyo el ADN del entrenador. ¿Acaso no fue así con Mendilibar y con Djukic en los dos últimos ascensos, cuando aquellos equipos jugaban bonito para la vista? Pues eso.

 

Pero a Miguel Ángel Portugal no se le puede achacar nada en ese sentido. El entrenador prometió que lo primero era “ganar” y ya después, si la situación permite florituras, trabajar expresamente un juego más elaborado. A fin de cuentas es para lo que se le ha traído, para obtener resultados rápidos a corto plazo. La temporada es larga y ya habrá tiempo para lo otro.

 

De hecho, el entrenador puede terminar de apuntalar este fin de semana su proyecto en Valladolid. En casa, en Zorrilla, frente a un Osasuna envalentonado que llegará para defender con uñas y dientes su liderato. Si la cosa termina con victoria blanquivioleta, el Pucela se pondrá a solo tres puntos de los rojillos, que estaban firmando una más que aceptable temporada. Este domingo será el ahora o nunca de Miguel Ángel Portugal.

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