Michelin mantiene las estrellas de La Botica y Refrectorio pero castiga de nuevo a Valladolid capital

El chef Miguel Ángel de la Cruz, de La Botica de Matapozuelos.

La Guía de 2016 consolida la calificación para los restaurantes de Matapozuelos y Sardón pero la ciudad sigue sin aportar un local de referencia para esta publicación, referente para profesionales y usuarios. 

EL ERMITAÑO LA RECUPERA

 

Al menos, la Guía Michelin ha hecho justicia con el restaurante El Ermitaño de Benavente, al que le arrebató la estrella hace años y ahora se la devuelve. Ha sido una de las novedades en Castilla y León junto con la estrella ganada por el Villena, en Segovia. La mantienen en la Comunidad Cocinandos (León), La Lobita (Navaleno) y Víctor Gutiérrez (Salamanca), además de los de la provincia de Valladolid. 

 

En cuanto a las dos estrellas, en esta nueva edición las estrenan el restaurante Coque, de Madrid, regentado por los hermanos Sandoval; y el Zaranda, de Fernando Arellano, en Mallorca.

 

En el panorama general, la Guía Michelin 2016 de España y Portugal incluye ocho restaurantes de tres estrellas -Akelarre, Arzak, Azumendi, El Celler de Can Roca, DiverXO, Martín Berasategui, Quique Dacosta y Sant Pau-, 23 con dos estrellas y 157 con una.

   

La Guía Michelín ya tiene repartidas sus estrellas y Valladolid, en este caso la provincia vallisoletana, mantiene las dos que los inspectores entregaron a los restaurantes La Botica (Matapozuelos) y Refectorio (Sardón de Duero). ¿La capital? De momento no existe gastronómicamente hablando para la guía más valorada por profesionales y usuarios pese al buen trabajo que diferentes locales vienen demostrando con regularidad a lo largo de los últimos años.

 

Michelín presentó este miércoles su nueva guía en Santiago de Compostela con cero novedades para Valladolid, salvo alguna referencia recomendatoria de esas que incluye a modo de reclamo. Mantiene su estrella La Botica de Matapozuelos, el local de la familia De la Cruz que desde la batuta del chef Miguel Ángel ha consolidado su apuesta por la cocina muy ligada al producto que genera su entorno.

 

En Sardón de Duero, Michelin se fija de nuevo en el restaurante Refrectorio del hotel Abadía Retuerta Le Domaine pese a que el establecimiento cierra en enero y febrero. Asesorado por Andoni Luis Adúriz, la dirección de cocina está en manos de Pablo Montero con gran solvencia en cuanto a su apuesta culinaria.

 

La ciudad de Valladolid se queda de nuevo huérfana a pesar del buen trabajo que vienen acreditando diferentes restaurantes de la capital que, todavía, no son del agrado de los inspectores Michelin y sus particularidades. Resulta sorprendente que una ciudad muy ligada a la oferta gastronómica, quizá demasiado etiquetada por los pinchos y eso puede resultar un hándicap, no cuente con el respaldo de una estrella en alguno de sus locales más acreditados.

 

El trabajo de Víctor en el restaurante Trigo (calle Los Tintes), sigue sin reconocerse como merece hasta el punto de convertirse en el eterno aspirante injustamente castigado por los caprichos de la afamada Guía. Existen otros ejemplos aunque no tan flagrantes como este pero los criterios no siempre van ligados a los gustos finales y el resultado vuelve a dejar a Valladolid sin una estrella. Otra vez será.